La Plataforma para la Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera propone establecer servicios mínimos a partir del miércoles a aquellas empresas cargadoras que acepten pagar "un precio digno" por el servicio. Este precio es de 1,125 euros por kilómetro, que según explicó el presidente de la Plataforma, Manuel Núñez, es el coste que fija el Observatorio de Costes del Ministerio de Fomento.
El presidente de la Federación Gallega de Transporte de Mercancías (Fegatramer) y socio de Tradime, Alfonso Parga, aseguró que los que lideran el paro "no representan a nadie", ya que el 70 por ciento de los transportistas está en la Federación y el otro 30 por ciento en la Fetram, que tampoco se sumó a la huelga, e instó a las autoridades a que garanticen "la libre circulación de los camiones, pero sin ir escoltados".
Dice que los transportistas "tienen miedo" de la actividad de los piquetes y no consideran una solución la escolta que ofrece la Guardia Civil, porque temen represalias posteriores. Considera que este paro nunca debería de haberse iniciado porque la solución es que "cada transportista negocie con sus cargadores" y si no consigue un precio justo "no realice el servicio".
"Intoxicación"
Sin embargo, Manuel Núñez asegura que lo de que existe "miedo" en el sector es "una mentira y una intoxicación" por parte de las asociaciones que "llevan toda la vida viviendo del cuento y de las subvenciones". Insiste en que la mayoría de los socios de estas organizaciones están participando en el paro, que tiene un seguimiento "de un 90 por ciento en las provincias de A Coruña y Lugo".
También recrimina que "está fallando" la Consellería de Política Territorial, porque señala que hace mes y medio que se solicitó su mediación y "pasan".
Consecuencias en el transporte lácteo
Tal y como están las cosas, y con el recrudecimiento del conflicto que se está produciendo en los últimos días, lo único en lo que coinciden la Plataforma para la Defensa del Transporte por Mercancías y el resto de las asociaciones es en que el sector lácteo es el más afectado por este paro.
Manuel Núñez reconoce que muchas empresas se están planteando "parar de recoger leche del campo" porque tienen los almacenes llenos y no hay manera de dar salida a este producto ante la huelga de transportistas.
Por su parte, Alfonso Parga, dice que está habiendo "problemas para sacar la mercancía", y atribuye esta falta de distribución no a que los camiones que dan servicio a la industria láctea secunden el paro, sino a que "tienen miedo" y no se atreven salir ante la virulencia de los piquetes.
En todo caso, "el paro continúa mientras no haya acuerdo con los cargadores para pagarnos un precio digno", advirte Núñez, quien también informó de que en la asamblea de hoy se decidió abrir una cuenta bancaria de aportaciones voluntarias para "un compañero nuestro que sufrió desperfectos en unos camiones".
09/02/2008