La Comisión Europea quiere tirar de las nuevas tecnologías para controlar sus fronteras. Esta medida estaría incluída en un plan que pretende restringir los límites de la UE frente a la inmigración ilegal, el terrorismo y el crimen organizado, pero con “efectos colaterales” en muchos otros ámbitos completamente legales.
Seguramente el más llamativo sería el que todos los ciudadanos de países externo a la UE serían fichados a su entrada en territorio comunitario, registrando sus datos biométricos como las huellas dactilares o escaneos de la cara.
El plan incluye también la posibilidad de crear un sistema electrónico de autorización de viajes a la Unión Europea (UE), y la puesta en marcha a partir del 2015 de un registro de viajeros de “bajo riesgo”.
Estas personas, “viajeros habituales y de buena fe”, entregarían previamente sus datos biométricos y de pasaporte para cruzar rápidamente los pasos fronterizos en los aeropuertos a través de puertas automatizadas.
Además, la CE plantea la creación de un registro de viajeros habituales y "de buena fe" que de forma voluntaria entreguen previamente datos biométricos y de su pasaporte, de forma que puedan cruzar rápidamente los pasos fronterizos en los aeropuertos a través de puertas automatizadas.
Cuatro aeropuertos europeos, entre ellos los de Londres-Heathrow y Amsterdam-Schiphol, ya tienen mecanismos de este tipo que realizan escáneres del iris de los ojos de los viajeros, cuyos datos han sido almacenados en su primera visita.
Otra de las medidas sería reforzar la agencia Frontex, creada hace tres años a petición de 3 años a petición de España para controlar la inmigración procedente de Canarias. Además, baraja la posibilidad de constituir un cuerpo europeo de guardias fronterizos y crear un sistema europeo de gestión de las fronteras de ala UE en la ribera mediterránea..
Desmitificar la inmigración del Sur
El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Justicia, Seguridad y Libertades Franco Frattini destacó que el “factor número uno de la inmigración ilegal” en la UE no son las “personas desesperadas” que llegan en embarcaciones a los países del sur de Europa -argumento defendido con frecuencia por algunos partidos políticos españoles. En cambio, serían las personas que entran en la UE para un período temporal, pero que se quedan después de manera irregular.
"Queremos facilitar los viajes de las personas honradas y a la vez impedir la entrada de terroristas, inmigrantes ilegales o delincuentes", afirmó el comisario europeo de Justicia, Seguridad y Libertades, Franco Frattini, en una conferencia de prensa.
La UE registra cada año 300 millones de entradas y salidas por sus fronteras exteriores: 160 millones de ciudadanos comunitarios, 60 de países que no requieren un visado de entrada y 80 millones de personas procedentes de países a los que sí se exige un visado.
Frattini rechazó las críticas a los que creen que quiere poner en marcha una "fortaleza Europa", al señalar que no se busca cerrar a la UE del resto del mundo, sino que la Unión sea "capaz de hacer respetar la ley".
13/02/2008