Los vecinos de Merexo, en Muxía (A Coruña), encontraron hoy restos de una fortificación de 1801 en una zona afectada por el Plano Acuícola. Los miembros de la Plataforma 'Merexo non se vende' iniciaron las tareas de limpieza de maleza a unos 200 metros de la actual piscifactoría de Stolt Sea Farm, en una zona en la que se planea la ampliación de la planta acuícola.
Ante el hallazgo, se presentaron de inmediato agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA), que está levantando acta, según informó el portavoz de la Plataforma, Antonio Devesa. Se trata, según las mismas fuentes, de una importate fortaleza de costa utilizada para repeler los ataques de los piratas y armadas de otros países en guerra con España en los inicios del siglo XIX, poco antes de la Guerra de la Independencia.
La búsqueda comenzó la raíz de una localización sobre el plano de la fortificación, levantada durante el reinado de Carlos IV, en un mapa del Arquivo do Reino de Galiza. Allí aparece reflejado como 'Punta y Castillo de Merejo'. Según avanzaron las mismas fuentes, los trabajos continuarán esta tarde.
El mismo colectivo ya había enviado el pasado lunes un informe a Patrimonio, y prevé enviar otro la próxima semana a Madrid. Informan además que no se trata de los únicos restos arqueológicos en la zona, ya que se detectaron restos románicos y de otras fortificaciones posteriores. De este modo, encuentran un nuevo argumento para que se paralice la ampliación de la planta acuícola, a la que se oponen algunos de los vecinos.
Cultura comprobará el hallazgo
Desde la Consellería de Cultura aseguran que Patrimonio hará una comprobación 'in situ', y en caso de que se reconozcan restos arqueológicos, se obligará a respetar el patrimonio, y se limitará un área protegida de 200 metros alrrededor de la fortaleza. Así se hizo ya en su día con el Castro de Punta Zarpaña, situado en la misma cocalidad, y que ya se excluyó del área de actuación del Plan Acuícola.
Además, recuerdan que el informe será estudiado tanto si viene por parte de un particular o por parte de la propia piscifactoría, que por ley tiene que elaborar un informe arqueológico. Las mismas fuentes añaden que, en caso de tratarse de una fortaleza, esta será declarada Bien de Interés Cultural.