El gigante de los videojuegos Electronic Arts se quedará sin satisfacer su hambre de compras, después de que la empresa Take-Two rechazase su oferta de compra por casi 2.000 millones de dólares.
A Take-Two se la conoce en el sector por ser la responsable de la saga Grand Theft Auto. Precisamente, la próxima salida de GTA IV, puede ser la razón por la que EA se apresurase con una oferta que valoraba a Take-Two en 26 dólares por acción.
Sin embargo, la respuesta fue tajante, al afirmar que la oferta "infravalora sustancialmente el robusto y envidiable estado de sus franquicias de juegos, su excepcional talento creativo y la fuerte lealtad de sus clientes". Pero a pesar de ella, Take-Two no descarta definitivamente que esta unión se produzca. Pero después de abril, tras la salida del último GTA, el valor de la compañía se habrá incrementado en bolsa, y EA tendrá que rascarse más los bolsillos.
Un cabo suelto
Sin embargo, algunos analistas advierten que si finalmente EA compra Take-Two, podría perder el estudio RockStar, creadores de Grand Theft Auto. RockStar trabaja bien con una 'pequeña' compañía como Take-Two, pero sin embargo, puede no encontrar su sitio en un 'mastodonte' como EA, lo más parecido a Microsoft que existe en el mundo de los videojuegos.
Electronic Arts está intentando un golpe de mano que contrarreste la fusión entre Activision y Blizzard ocurrida el pasado mes de diciembre. A pesar de que EA no se mostró preocupada en su momento, gracias a la unión con Blizzard -responsable de World of Warcraft-, Activision consigue un buen socio en el descendente mercado del PC, mientras que EA se mantiene en este campo en parte gracias a la inercia en las ventas de sus grandes juegos deportivos.
25/02/2008