Un grupo de ganaderos, de los muchos que se concentraron este jueves ante las puertas de la fábrica de Puleva en Nadela (Lugo), entraron en el interior de la factoría y tiraron al suelo algunos palés con cajas que contenían bricks de leche y paquetes de mantequilla. También provocaron daños en varias bobinas de cartón, del que se utiliza para fabricar envases.
Los principales sindicatos agrarios gallegos (Sindicato Labrego Galego, Unións Agrarias y Xóvenes Agricultores) convocaron esta concentración para protestar por la decisión de varias empresas lácteas de bajar los precios que les pagan a los ganaderos.
Corte en la Nacional VI
Antes del incidente, unas 3.000 personas según los organizadores, y 1.500 según la policía, participaron en la protesta y cortaron la nacional VI delante de la fábrica, en la que no entró ningún camión en varias horas. Reclaman que la empresa anule esa bajada en la factura de febrero, que se les pagará a los ganaderos en los próximos días.
La concentración se desarrolló sin incidentes hasta que un pequeño grupo logró romper el cordón de seguridad y acceder al interior de la factoría. Luego fueron seguidos por más ganaderos y ocasionaron importantes destrozos en la mercancía.
Puleva es la que aplica el mayor recorte de precios
Se eligió la fábrica de Puleva porque aplicó uno de los mayores recortes anunciados, 6 céntimos por litro para el mes de febrero, pero no avisó a los ganaderos antes de recoger la leche. Pascual y Leche Celta anunciaron un descenso menor de 3 céntimos, según reconoció ante los medios el secretario general de UU.AA., Roberto García.
García precisó que esta decisión por parte de la empresa es "totalmente ilegal", porque entre las industrias lácteas y los productores no existen contratos escritos que fijen la cotización de la leche, por lo que “no se puede recoger la materia prima en base a un precio pactado verbalmente, venderla y después pagarla a otro”. Ya existen sentencias anteriores que les dan la razón a los ganaderos.
"No hay motivos para la rebaja"
Por su parte, el secretario general técnico de Xóvenes Agricultores, Juan Pérez, afirmó que lo sucedido esta mañana no es más que “la respuesta masiva y unitaria del sector lácteo gallego contra las industrias y su decisión unilateral”.
Xavier Gómez Santiso, del SLG, hizo hincapié en que "no existe ninguna razón de mercado para hacer bajadas de precios" y sospechó que el objetivo de la industria es obligar a los ganaderos a "trabajar más para ganar lo mismo".