El realojo de dos familias gitanas del poblado de O Vao en la parroquia de Caritel le ha costado al Concello de Poio un recurso contencioso-administrativo. Lo ha interpuesto el Concello de Ponte Caldelas ante el juzgado de Pontevedra.
Consideran que la adquisión de dos inmuebles para su posterior alquiler a las familias es una extralimitación en el ejercicio de competencias en materia de servicios sociales y política de vivienda, que invade las adjudicadas a otros municipios.
En el recurso presentado se solicita la adopción de dos medidas cautelares: la suspensión de la ejecución de las resoluciones recurridas con el cese inmediato de esos realojos y la anotación preventiva en el Registro de la Propiedad de ese recurso.
Ponte Caldelas pretende impedir así que pueda transmitirse la vivienda directamente a las familias antes de que se dicte la correspondiente sentencia.
Ponte Caldelas, contra el realojo
De esta manera, se han recurrido los acuerdos adoptados en su día por el Concello de Poio en virtud de los que adquirió dos viviendas en Caritel, para cederlas posteriormente en alquiler a las familias de O Vao.
La oposición de Ponte Caldelas a los realojos ha sido constante. Su alcalde, el popular Perfecto Rodríguez, encabezó el pasado 1 de marzo una manifestación de los vecinos de la parroquia caldelense para impedir precisamente la instalación de las dos familias que ahora protagonizan el recurso contra el Concello de Poio.
Rodríguez ha acusado a los grupos municipales de BNG y PSOE de "dar la espalda a los vecinos y lavarse las manos" respecto a la reubicación de los habitantes del poblado de O Vao. "Y no tolero que me traten de racista", ha matizado el regidor municipal, quien ha reiterado su intento de no politizar el polémico realojo.