La organización ecologista WWF alerta de que la reducción de la capa del hielo en el Mar Báltico está provocando la muerte masiva de crías de foca anillada, que "mueren de hambre y frío" por verse obligadas a entrar demasiado pronto en el agua.
La foca anillada del Báltico (Pusa hispida botnica), especie protegida y en peligro de extinción, cría a sus bebés en cuevas de nieve y hielo tras los nacimientos que se producen entre febrero y marzo. Cuando las crías han engordado lo suficiente como para tener una gruesa capa de grasa que las proteja salen a las heladas aguas del Báltico.
Pero el cambio climático ha afectado a su ciclo de reproducción, con uno de los inviernos más cálidos y menos helados de los últimos 300 años en la región. "Como el deshielo se produce demasiado rápido, las crías se ven abocadas a entrar en el agua prematuramente", sin conseguir acumular la suficiente grasa que las proteja, por lo que "mueren de hambre y frío".
En peligro la supervivencia de las crías
"La situación es dramática. En algunas regiones no sobrevivirá seguramente ni una sola de las crías nacidas en las últimas semanas", afirmó Cathrin Münster, portavoz de la oficina de la organización ecologista WWF en Stralsund, en la costa báltica alemana.
La nota emitida hoy por el WWF subraya que la muerte de la foca anillada es "un siniestro anuncio del cambio climático" y añade que tan solo quedan entre 7.000 y 10.000 miembros de esta especie en la región.
Los ecologistas apuntan que la desaparición de crías de foca anillada se está produciendo sobre todo en la costa suroccidental de Finlandia, en el Golfo de Finlandia y el Golfo de Riga, donde este año no se ha producido una congelación suficiente del mar, aunque la capa de hielo también es insuficiente capa de hielo en el norte del Báltico, en el golfo que separa Suecia de Finlandia.
10/03/2008