La policía nepalí cargó este lunes contra los miles de manifestantes tibetanos que se protestaban ante la embajada de China en Katmandú por la ocupación que Pekín mantiene sobre el Tíbet. Justo este 10 de marzo se conmemora el 49º aniversario de huida del Dalai Lama tras su fallida insurreción contra los chinos.
Con motivo de esta fecha, más de cien exiliados tibetanos han iniciado una marcha a pie entre la ciudad india de Dharamsala, donde reside el Dalai Lama y buena parte de su comunidad budista, y la capital del Tíbet, Lasa. Los organizadores consideran que puede ser la mayor protesta desde la rebelión de 1959 y aseguran que viajarán sin una ruta prefijada para evitar interferencias del gobierno chino.
Los activistas tibetanos han aumentado su insurgencia en estos meses, con la esperanza de que los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 atraigan la atención de la comunidad internacional sobre la pobre situación de los derechos humanos en China.
El Dalai Lama apoya los Juegos Olímpicos
Antes de la salida de los peregrinos desde Dharamsala, el Dalai Lama, ha respaldado estas actuaciones y ha declarado que los Juegos son una oportunidad para que el gobierno de Pekín asuma los ideales olímpicos de igualdad y libertad de expresión. China a acusado a la máxima autoridad budista de apoyar el boicot del evento, pero él ha reiterado que apoya su celebracion con este razonamiento.
"China debería demostrar que es un buen anfitrión proporcionándoes estas libertades a sus ciudadanos. Además, antes de enivar a sus atletas, los otros países deberían recordarle estos asuntos al gobierno chino", añadió el Dalai Lama.
Ocupación desde 1951
El Tíbet, situado en el medio de las montañas del Himalaya, es un país históricamente diferenciada y en el que se desarrolló una influyente doctrina del budismo. Desde el siglo XVIII, China ha atacado el Tíbet en varias ocasiones y ha considerado que tiene derechos hegemónicos sobre la región.
Tras la Segunda Guerra Mundial, en 1951 el régimen maoista de Pekin invadió el Tíbet, con poca resistencia por parte de las tropas locales y lo anexionó a China. En aquella época los tibetanos vivían bajo un régimen feudal en el que los lamas (monjes budistas) eran los propietarios de la tierra.
Pekín le otorgó autonomía nominal al Tíbet en un acuerdo firmado con el Dalai Lama, pero no dejó a su nueva provincia libre de las leyes chinas. Por eso, organizó una reforma agraria, expropíandoles las tierras a los lamas y dándoselas a los campesinos.
Esta decisión provocó un levantamiento de monjes y nobles en 1956, que obtuvo respaldo y armas de la CIA y que se extendió hasta la capital, Lasa. En 1959, China logró aplastar la revuelta y sus líderes, el Dalai Lama entre ellos, se exiliaron en la India. Siguió habiendo resistencia el la región hasta 1969, cuando EEUU perdió interés y cortó su apoyo económico.
10/03/2008