Las turbulencias financieras afectan incluso a los gigantes de la red. Google, acostumbrado a ver sus números en Wall Street teñidos de verde perpetuo, atraviesa en los últimos tres meses la mayor crisis desde la salida a bolsa en agosto del 2004.
Su valor era entonces de 85 dólares, un precio que bañó en oro a los fundadores Sergei Brin y Larry Page. A partir de ahí llegó una tendencia alcista que algunos calificaron de burbuja y que tuvo su cumbre el 6 de noviembre pasado, cuando el precio de Google en Wall Street llegó a los 741 dólares.
Sin embargo, las acciones comenzaron entonces una caída generalizada. Ayer jueves, cerraba a 443'8 dólares tras otra mala jornada en la que se dejó un 3'14% de su valor. ¿Llega el pinchazo del burbuja?
Parece claro que ni el gigante de la Red se libra del efecto del desplome del ladrillo. La caída se produce después de que los beneficios por enlaces patrocinados de Google, piedra angular de sus beneficios, se elevaran un 3% en febrero y se mantuvieran plano enero, muy lejos de los incrementos de la horquilla del 25 – 40% habitual hasta el momento.
¿Impacto del ladrillo o saturación del mercado?
Según los analistas de Stanford Group, la ralentización del sector inmobiliario, el encarecimiento del crudo y la posibilidad de una recesión en EEUU podrían influir negativamente en las compras y en la publicidad online.
Ésta parece ser la causa principal de su preocupante caída. Sin embargo, también es cierto que la competencia parece ponerse las pilas y recuperar terreno en un campo que hasta el momento era solar casi exclusivo de Google.
De hecho, el raquítico crecimiento de estos meses no se refiere a los anunciantes, sino a los 'clicks' realizados por los internautas en sus enlaces patrocinados. Google, que empezó como buscador hace 10 años, montó un gigantesco imperio sobre esta fuente de ingresos diversificando su actividad a base de talonario a practicamente todos los rincones de la Red. Sin embargo, su peso en la cuenta de beneficios sigue siendo muy elevada.
Los peligros reales son la saturación por parte de los usuarios, la aparición de competidores -especialmente si Microsoft se hace finalmente con Yahoo- y la ''congelación'' de inversión de las empresas. De momento, la 'nube negra' no impide que Stanford Group siga recomendando mantener el valor y alejar -un poco- el fantasma de la burbuja.
28/03/2008
Hace tiempo que google dejó de ser el mejor buscador. Sus motores de búsqueda fallan más que una escopeta de feria, le da mucha importancia a webs irrelevantes y poca a las que tienen la mayor información gratuita de la red sobre ese tema. Sigue siendo el mejor a la hora de innovar, crear nuevos servicios, etc. pero su motor de búsqueda, la razón por la que arrasó en un principio, ahora mismo deja mucho que desear. Y ellos mismos lo saben