Pese al enorme despliegue de seguridad para proteger la llama olímpica a su paso por París, la antorcha se ha apagado en la capital francesa. Las fuerzas de seguridad que escoltaban la llama olímpica de los Juegos de Pekín decidieron apagarla y evacuarla en un autobús ante la presencia de numerosos manifestantes en el recorrido por las calles parisinas.
"Parecerá la Plaza de Tiananmen"
Los activistas pro tibetanos habían anunciado manifestaciones, aunque las autoridades francesas intentasen no dejarles ninguna posibilidad de pertubar la ceremonia olímpica. De hecho, la antorcha había permanecido custodiada toda la noche en un hotel por 40 agentes para evitar intentos de sabotaje: "La protegeremos como si fuera un jefe de Estado", ha dicho el jefe de la Policía de París.
El secretario general de Reporteros sin Fronteras, Robert Menard, declaró que la ONG con base en París ha variado sus planes para manifestarse ante la gran presencia policial, prometiendo un cambio que sería espectacular.
La organización consiguió colocar una bandera negra de cuatro metros en la que los aros olímpicos son remplazados por esposas en la Torre Eiffel, lugar de salida de la antorcha, aprovechando un descuido de los agentes que vigilaban el monumento.
"China ha conseguido que París parezca la Plaza de Tiananmen durante unas horas, es lamentable", añadió Menard, que fue arrestado en Grecia el mes pasado durante la ceremonia de encendido de la antorcha.
Frialdad institucional hacia los Juegos
En todo caso, el despliegue policial contrasta con la postura de las autoridades francesas hacia los Juegos Olímpicos de Pekín. El alcalde de París, Bertrand Delanoe, ha autorizado la colocación de una gran pancarta en la fachada del Ayuntamiento con el lema: "París defiende los derechos humanos en todo el mundo", mientras el presidente Nicolás Sarkozy ha dejado abierta la posibilidad de boicotear la ceremonia de apertura del próximo 8 de agosto.
Desde Pekín, el presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, expresó su preocupación por las protestas y le pidió a China una "solución rápida y pacífica al conflicto del Tibet".
07/04/2008