Las amenazas de ilegalización contra el partido del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, le han hecho reaccionar. Turquía emprenderá una reforma modernizadora que, además, colocará al país más cerca de la Unión Europea.
Los islamistas moderados del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) han presentado en el Parlamento el proyecto de revisión del polémico artículo 301 del Código Penal, que castiga con penas de hasta tres años de cárcel los "insultos y el agravio público a la identidad nacional turca".
Dicho de otro modo, una amenaza contra la libertad de expresión que puede aplicarse de modo arbitrario para revestir de delicto una amplia gama de opiniones críticas.
'Juez' y presidente
Pese a las demandas de derogación elevadas al Gobierno por distintos colectivos pro-derechos humanos, la propuesta de Erdogan queda muy lejos de tal petición. De salir adelante la reforma, los fiscales no podrán proceder con acusación alguna por agravio a la identidad turca sin el consentimiento previo del presidente del país.
Es decir, será Abdulá Gül el que aplique en primera instancia el Código Penal en esta materia. En la actualidad, la fiscalía actúa de oficio ante las denuncias contra intelectuales que analizan la situación de la minoría armenia o el genocidio armenio.
El polémico precepto fue introducido en la ley penal turca en virtud de una reforma de 2005, en sustitución de otro artículo semejante que tenía por fin procesar a personas que expresaban pacíficamente sus opiniones críticas.
Las organizaciones en defensa de la libertad de expresión sí consiguieron la eliminación de este texto, pero el precio a pagar ha sido su sustitución por otro artículo, el 301, con una redacción más vaga y menos precisa todavía.
Más de 1.000 procesados
El 301 ha sido utilizado por los sectores más nacionalistas del aparato judicial para procesar, según los datos del Ministerio de Justicia, a cerca de 1.200 intelectuales turcos desde su entrada en vigor hace tres años, entre ellos el premio Nobel de Literatura Orhan Pamuk y el periodista de origen armenio Hrant Dink, quien fue asesinado por un adolescente en 2007.
El jefe del Estado, Abdulá Gül, y Erdogan van a recibir el jueves en Ankara al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y al comisario para la Ampliación, Olli Rehn, en una visita que se interpreta como un respaldo europeo a los actuales gobernantes de Ankara.
En contrapartida, el AKP se dispone a desbloquear la revisión del controvertido artículo 301, que había sido criticado desde las máximas instancias de la UE por conculcar la libertad de expresión. En un acto público celebrado este lunes en Lisboa, Durão Barroso aseguró que el objetivo de su visita a Turquía es "apoyar el proceso de reformas" de acercamiento a la UE.
Las organizaciones de derechos humanos critican que el gobierno del AKP ha anunciado decenas de veces en los últimos tres años que el artículo 301 sería cambiado "en el plazo de una o dos semanas".
También se ha acusado de haber realizado reformas de urgencia para eliminar la prohibición del velo en las universidades y para impedir su ilegalización, pero no ha prestado la misma atención a la reforma del polémico artículo 301. La fiscalía turca reclama la inhabilitación política de 71 altos cargos del partido, incluidos el propio Erdogan y el presidente Gül.
08/04/2008