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Un enamorado de la cocina

Naveira, en el bar de su familia, en Ponferrada (Foto: AMA)
Naveira, en el bar de su familia, en Ponferrada (Foto: AMA)

El alumno Samuel Naveira, que cursa segundo año del ciclo medio de Cocina y Gastronomía en el instituto de Foz, se ha situado entre los mejores cocineros de croquetas del país con una propuesta dulce elaborada con pera de conferencia y corazón de reducción de Mencía para el Primer Concurso Nacional de Croquetas, que tuvo lugar en Ponferrada y en el que participaron representantes de un total de 31 establecimientos de todo el país.

Los concursantes debían elaborar tres tipos de croquetas, en las modalidades clásica, moderna y dulce, y emplear algún producto con denominación de origen del Bierzo. Samuel, que participó a través del bar Universal de su familia, compitió con las de jamón ibérico, tinta de calamar y pera con corazón de Mencía, que también presentó con una rejilla de caramelo de comino.

El estudiante, natural de Ponferrada, realiza en el hotel Plaza de esa localidad su período de prácticas, que concluirá el próximo 18 de junio y del que efectúa un seguimiento el profesor de Cocina, Jesús Liste, quien apunta que la escuela de hostelería focense cada vez tiene más alumnos de la zona del Bierzo, que acuden «por el boca a boca y animados porque A Mariña tiene playa». Ello hace que muchas familias terminen por veranear en la Costa lucense.

Samuel Naveira asegura que desde que anunciaron su nombre ya no se enteró de nada más. «No me lo creía, porque el ganador de la clásica es ya todo un maestro, que estuvo dando cursos en La India, mientras que el vencedor de la moderna incluso trabajó en el hotel Ritz de París», dijo.

El galardonado explica que la organización les asignaba un número y cuando les tocaba tenían que presentar su propuesta en una mesa, que después les llevaban a los jueces, que estaban en otra sala separada, por lo que no presenciaban la elaboración.

FUTURO

El joven, ya con el premio asumido y lleno de satisfacción, pretende «seguir esforzándose, porque esto es solo un pequeño paso y queda mucho por delante». Samuel reconoce que la emoción le pudo: «Como ni me lo creía, cogí todo lo que me dieron». Los obsequios consistieron en una placa, un libro de repostería, una caja surtida de tés de La Leonesa y un diploma de La Castaña del Bierzo.

El éxito obtenido en el concurso le produjo mucha alegría. «Me gustó mucho, vinieron a felicitarme todos y me preguntaron cómo lo había hecho, es gratificante». De momento, la distinción ya le acarreó más trabajo, porque muchos clientes del bar familiar que no probaron sus croquetas las solicitaron y ayer estaba enfaenado elaborando masa para hacer cerca de mil, que cocinará hoy.

Su objetivo ahora es «acabar de formarme» y su mayor deseo consiste en triunfar en lo que es su pasión, la cocina, «que me encanta», aunque asume que para ello «también hay que sufrir», pero ya piensa en alguien que le pueda enseñar platos de vanguardia. Ganas no le faltan y avisa de que va «a poner todo el empeño».

Samuel reconoce que siempre fue un poco «vago, pero encontré lo que me gusta». El joven estudiante cree además que el premio le puede abrir puertas, porque «es el resultado de la valoración de unos profesionales».

El joven, natural de Ponferrada, cree que haber obtenido este galardón le puede abrir puertas

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