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Licenciada en Filología, ” freak ” del costumbrismo , y consumidora de “pelis” de amor . Me encontré con el personaje de Marta Está Harta ya hace años y hemos llegado hasta este blog como contadoras de historias.

Ahora como madre cuaretañera de una adolescente del SXXI.

¿Estamos preparadas para que nuestros hijos se conviertan en adolescentes?

Adolescentes
Adolescentes

El cambio de Primaria a Secundaria es muy duro para muchos niños, y un salto importante para la mayoría. Pero, y para las madres, ¿estamos preparadas para que nuestros "niños del alma" se conviertan en adolescentes que lo putoflipan? El primer día que dejamos a nuestros hijos en el instituto no somos conscientes de que el instituto es un mundo nuevo para nuestros hijos en el que debemos estar presentes. El 80% de las madres de alumnos de la Eso no ha ido nunca al instituto a hablar con profes o tutores; piensan que sus hijos son lo suficientemente mayores como para encargarse de las cosas del instituto. Y ese 80% se equivoca: una de las claves en el paso de Primaria a la Eso es que las madres estemos presentes en el instituto, ya que nuestros hijos aún son muy jovencitos para asumir cambios de hábitos o posibles problemas en la relación con sus compañeros.

Y aunque no a todos les va mal, sí todos pasan por un proceso de adaptación más o menos duro. Hay niñas o niños que soy muy estudiosos y simplemente continúan con su rutina, hay quien es introvertido y para encajar se une a los alborotadores, quien se retrae, quien deja de esforzarse porque simplemente no se encuentra a sí mismo. Y la fórmula mágica para ayudarles es estar a su lado, por si nos necesitan; e interesarnos por sus progresos. No pensar que su independencia física y una mayor autonomía social significan que ya pueden prescindir de nosotros. ¡Ni hablar!

Cuando llegan al instituto y debutan en la adolescencia es cuando hay que:

  • Hablar a diario con ellos, compartir la comida o la cena con ellos, aunque a veces sea difícil sentarse en la misma mesa que ellos.
  • Seguir controlando y organizando sus horarios y sus hábitos.
  • Conocer a sus amigos, aunque a veces pienses qué has hecho mal para que ande con esa gente. Dales una oportunidad e interésate.
  • Mantente informada: acude a las reuniones, solicita tutorías, participa en el instituto, así será más fácil entender el porqué de las cosas.
  • Ármate de paciencia porque ya no eres mamá ahora eres jo tía y lo putoflipas, y tendrás que corregirle esas expresiones más de 1.000 veces al días.

¿Estamos preparadas para que nuestros hijos se conviertan en...
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