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Los siete magníficos de la Constitución

Antonio del Rey (Efe) | 01 de noviembre de 2018

Manuel Fraga, Gabriel Cisneros, Gregorio Peces Barba, José Pedro Pérez Llorca, Jordi Solé Tura, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñon y Miguel Roca. EFE
Manuel Fraga, Gabriel Cisneros, Gregorio Peces Barba, José Pedro Pérez Llorca, Jordi Solé Tura, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñon y Miguel Roca. EFE

Son conocidos como los "padres" porque representaron a las fuerzas políticas de la época en un selecto grupo encargado de "parir" una nueva Ley Fundamental

Son conocidos como los "padres" de la Constitución porque representaron a las fuerzas políticas de la época en un selecto grupo de siete hombres encargado de "parir" una nueva Ley Fundamental para la España democrática que ya asomaba. La dimensión de su trabajo ha ido creciendo con el tiempo, debido a una tarea nada fácil, en un delicado trance histórico, con momentos de crisis y gran zozobra, como cuando el socialista Gregorio Peces-Barba abandonó la ponencia antes de que se firmara el anteproyecto enviado a la Comisión.

Manuel Fraga, Laureano López Rodó, Gabriel Cisneros, José Pedro Pérez Llorca y Gregorio Peces Barba. EFELas sesiones de la ponencia, celebradas a puerta cerrada, no fueron un camino de rosas para unos protagonistas que partían de posiciones ideológicas dispares e incluso antagónicas.

El socialista Gregorio Peces-Barba había sido detenido en 1971 antes de ingresar en el PSOE clandestino; Jordi Solé Tura, diputado del PSUC, había estado encarcelado; y Miquel Roca, de CDC, era hijo de exiliados catalanes nacido en Francia. Frente a ellos, un exministro de Franco como Manuel Fraga, de Alianza Popular, o Gabriel Cisneros, de UCD, que había sido procurador en las Cortes franquistas.

Miguel Herrero de Miñón, también diputado de UCD, era letrado del Consejo de Estado desde 1966, y su compañero de partido José Pedro Pérez Llorca, diplomático, había conseguido una plaza de letrado en Cortes en 1968. "Los siete magníficos" les apodaron desde el primer momento los cronistas parlamentarios; las cuatro décadas de vigor de la Carta Magna han transmutado aquellos "magníficos" en "padres".

Y eso que Miquel Roca o José Pedro Pérez-Llorca prefieren definirse a sí mismos como "escribanos" más que progenitores, es decir, meros transmisores de la voluntad del pueblo español. Junto a Miguel Herrero de Miñón, Roca y Pérez-Llorca son los únicos de los siete ponentes que aún viven, últimamente muy ocupados con los actos conmemorativos del aniversario constitucional.

Con trayectorias vitales muy distintas, todos mantuvieron su compromiso con aquel espíritu de consenso, y así lo ratificaron en una declaración firmada por todos ellos en 2003 con motivo del 25 aniversario de la Carta Magna.

Manuel Fraga fue el más implicado con la actividad política, como diputado y líder de su partido, AP, y tras su refundación en el PP, como presidente de la Xunta de Galicia de 1990 a 2005, para cerrar su trayectoria pública como senador autonómico.

Peces-Barba, que llegó a presidente del Congreso, en 1986 dio por cerrada su etapa en la política para dedicarse por entero al mundo académico; fue rector de la Universidad Carlos III y alto comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo.

También se volcó en el mundo académico Miguel Herrero de Miñón después de 16 años como diputado de AP y luego del PP; se retiró de la actividad política para reincorporarse al Consejo de Estado como letrado y luego como miembro permanente, donde continúa.

El periplo vital de José Pedro Pérez-Llorca, ministro en tres gobiernos de UCD, le llevó a partir de 1997 al mundo de la empresa, con cargos en Telefónica, Iberia, e IAG; desde 2013 preside el Patronato del Museo del Prado.

Miquel Roca, impulsor de la fracasada "operación reformista", fue diputado de CDC hasta 1995, cuando pasó al Ayuntamiento de Barcelona, pero en 1999 cambió la política por la abogacía, muy conocido por haber defendido a la infanta Cristina en el caso Nóos.

Gabriel Cisneros siempre fue diputado, primero de UCD y luego del PP, salvo un paréntesis entre 1986 y 1989; formó parte de la Mesa del Congreso en la VIII Legislatura y cuando falleció en 2007 era vicepresidente tercero de la Cámara.

Comunista del PSUC, Jordi Solé Tura procedía del mundo universitario catalán y fue diputado, concejal en Barcelona, decano de la Facultad de Derecho de Barcelona, diputado autonómico, senador y ministro de Cultura con Felipe González.

Estas son unas breves reseñas biográficas de los padres de la Constitución:

MIGUEL HERRERO RODRÍGUEZ DE MIÑÓN (UCD)

Nacido en Madrid en 1940, a los 26 años ganó la oposición de letrado del Consejo de Estado y diez años más tarde fue nombrado secretario general técnico del Ministerio de Justicia, donde permaneció hasta 1977 para luego ser elegido diputado por UCD.

Fue concejal en Madrid por este partido, en el que estuvo hasta 1982, cuando pasó a AP, formación que presidió tras la renuncia de Manuel Fraga en 1986, si bien en el renovado PP perdió protagonismo y se dio de baja en 2004, tras cuatro legislaturas como diputado.

Autor de numerosos estudios sobre Derecho, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas desde 1991, en 1993 se retiró de la vida política para reincorporarse como letrado al Consejo de Estado, del que es miembro permanente desde 2009.

GABRIEL CISNEROS LABORDA (UCD)

Nacido en Tarazona (Zaragoza) en 1940, Gabriel Cisneros representó en la ponencia a UCD; en julio de 1979 fue víctima de un atentado cometido por ETA, y si bien dejó la política en 1986, volvió dos años después pero dentro de las filas del PP.

Fue elegido diputado del PP en las elecciones generales de 1989 y al año siguiente entró en la Ejecutiva del partido, manteniendo el escaño hasta la VIII Legislatura; en 2002 fue designado con Josep Borrell representante español en la Convención para la Reforma de la UE.

Con el PP en la oposición, en 2004 fue elegido vicepresidente tercero de la Mesa del Congreso, cargo que ocupaba cuando enfermó de cáncer en 2006, por el que falleció al año siguiente, el 27 de julio, en Murcia.

GREGORIO PECES-BARBA (PSOE)

Madrileño nacido en 1938, entró en el PSOE clandestino en 1972, primer capítulo de una carrera que le llevó hasta la Presidencia del Congreso en la primera legislatura de Gobierno del PSOE, de 1982 a 1986, para después volcarse en la universidad.

Con una notable formación en Derecho y Filosofía, fue abogado en ejercicio durante el franquismo.

Volvió a la Universidad Complutense y después pasó a la Carlos III, de la que fue rector de 1990 a 2007; también fue alto comisionado de apoyo a las Víctimas del Terrorismo. Falleció en Oviedo el 24 de julio de 2012.

MANUEL FRAGA IRIBARNE (AP)

Manuel Fraga nació en Vilalba en 1922, letrado y diplomático, ocupó varios cargos en el franquismo; fue ministro, promotor de la Ley de Prensa de 1966 e impulsor de la legalización de partidos como titular de Gobernación tras la muerte de Franco.

Fundó Alianza Popular en 1977, desde la que conformó el principal partido de la oposición al PSOE de la mayoría absoluta de 1982, pero no logró superar los resultados electorales de aquel año; la refundación de su partido en el PP en 1989 le llevó hasta Galicia, su tierra, a la que dedicó sus esfuerzos.

Gracias a cuatro mayorías absolutas consecutivas del PP en el Parlamento gallego presidió la Xunta entre 1990 y 2005; después pasó a la Cámara Alta como senador hasta 2011, comprometido con la reforma de la institución. Murió en Madrid el 15 de enero de 2012.

JOSÉ PEDRO PÉREZ-LLORCA Y RODRIGO (UCD)

El político, diplomático y jurista José Pedro Pérez-Llorca nació en Cádiz en 1940, se formó en Derecho en Madrid y varias universidades europeas; tras ingresar en la carrera diplomática estuvo destinado en el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Con UCD fue elegido diputado en las elecciones de 1977 y tras participar en la ponencia constitucional, Adolfo Suárez le nombró ministro de la Presidencia, para después ocuparse de Relaciones con las Cortes, Administración Territorial y Asuntos Exteriores.

Con Leopoldo Calvo Sotelo continuó en Exteriores hasta la victoria socialista de 1982, cuando volvió a su puesto de letrado de las Cortes y se dedicó a la abogacía; consejero de Telefónica, Iberia e IAG, desde 2013 preside el Patronato del Museo del Prado.

MIQUEL ROCA JUNYENT (CDC)

Miquel Roca nació en 1940 en Cauderan (Francia), donde sus padres se exiliaron tras la Guerra Civil; licenciado en Derecho y abogado, fundó Convergència Democrática de Catalunya (CDC) en 1974, cuando aún no había muerto Franco.

Como diputado durante cinco legislaturas fue portavoz de la minoría catalana y de la coalición CiU, e intentó una operación política para ocupar el centro tras la caída de UCD mediante el Partido Reformista, que fracasó electoralmente.

Llegó a relevar a Jordi Pujol al frente de CDC y, tras una etapa como concejal en Barcelona, dejó la política en 1999 para entrar en los consejos de varias empresas y dedicarse a la abogacía con un despacho que defendió a la infanta Cristina en el caso Nóos.

JORDI SOLÉ TURA (PSUC)

De familia humilde, Jordi Solé Tura nació en Mollet del Vallés (Barcelona) en 1930, ingresó en el comunista PSUC en 1956, vivió exiliado en Francia y Rumanía, estuvo encarcelado durante seis meses y entró en el Congreso como diputado por Barcelona.

Doctor en Derecho, catedrático de Derecho Constitucional, fue diputado hasta 1982, cuando no renovó el escaño; fue elegido concejal en Barcelona, si bien renunció al año siguiente para cambiar temporalmente la política por la docencia.

Su acercamiento al PSC le permitió en 1988 volver a la actividad política como diputado autonómico, senador y diputado; ministro de Cultura con Felipe González, entre 1991 y 1993, volvió al Senado hasta 2004, cuando se retiró de la vida política. Murió en 2009.

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