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Julián Rodríguez, responsable del espacio Zona Franca, en los medios del Grupo El Progreso.

Luz para la Galicia rural

El foro de Next Educación y El Progreso abordó ideas en positivo frente a la despoblación

ESPAÑA cuenta con algo más de 46 millones de habitantes, de acuerdo con los censos oficiales. Aproximadamente, unos 6,5 millones viven en Madrid. Pese a ello, en vísperas de un puente o un festivo largo, los informativos de TVE, que es de todos, básicamente informan de los atascos en la M-40. Como si no existiera nada más pasado Guadarrama y solo hubiera atascos en Madrid. ¿Y los 40 millones restantes? Esto, que suena a perogrullo, es una evidencia si uno se sienta delante de un televisor a las tres de la tarde cuando toca ‘operación salida’. Es la metáfora de una forma de entender un país que tiene mucho de excluyente.

Entre esos excluidos se encuentra la España despoblada, esa en la que hasta ahora solo reparaban los propios informativos de TVE (España Directo, sin ir más lejos) para contar que se puede comprar una aldea abandonada en Galicia al precio de un piso en Madrid o Barcelona. Más de lo mismo. Pero esa Galicia despoblada comienza a desperezarse. Y lo hace con ideas, con propuestas. En positivo. Esa es la primera gran lección que nos deja el congreso organizado esta semana en Lugo por Next Educación, que dirige Manuel Campo Vidal, y el Grupo El Progreso, que citó a instituciones y sociedad civil gallega en torno a un objetivo común: las soluciones ante la despoblación. Sobre la mesa de operaciones, un enfermo ya diagnosticado. Por eso resultan tan valiosos los tratamientos recetados por los ponentes en el encuentro.

¿Qué sería de la España o la Galicia despoblada sin las diputaciones provinciales? Pues es una buena pregunta, lanzada en la jornada, a la que sin duda no sabrían dar respuesta todos aquellos que abogan desde hace años por su supresión. El constante proceso de descentralización que ha vivido este país (realmente lo es solo en el gasto, pero no para los ingresos públicos) se ha olvidado de los pequeños municipios, que a duras penas pueden abordar su financiación para prestar servicios. Lo dicen una y otra vez desde la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp), que acudió a la cita de Next Educación y El Progreso.

Nadie es ajeno, por desgracia, a lo que se denomina ya la segunda transición demográfica, la del envejecimiento, que afecta a España al igual que a sus vecinos europeos. El crecimiento de la población española se debe en exclusiva al saldo migratorio positivo, ya que mueren más personas de las que nacen, es decir, tenemos desde hace años un saldo vegetativo negativo. Más de la mitad de las capitales de provincia de España está perdiendo población. El dato lo aportó Campo Vidal. Y con eso lo dijo casi todo.

Pero las miradas en Lugo se proyectaron sobre un horizonte de oportunidades, trazando un paralelismo con cualquier crisis, que la tenemos y muy grave, en este caso demográfica, y que es cuando se presentan las grandes oportunidades. "La palabra es facilitar, acortar caminos". Que lo que los emprendedores quieren son facilidades, no subvenciones. Alguien tendrá que tomar nota. Y en esto llegó el momento de hablar de infraestructuras. Pero no precisamente de la llegada del Ave. Ni tan siquiera de la electrificación pendiente de una línea de tren. No. Fue del acceso a las nuevas tecnologías.

En Galicia unos 358.000 habitantes (cerca de 57.000 en la provincia de Lugo) no cuentan con acceso a internet o es deficiente. En España son 3,2 millones, el 7%. Son datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones presentados en la cita y sin duda algo por lo que empezar. Porque en la era del teletrabajo, si tienes herramientas, poco importa donde residas. En la digitalización está parte del futuro del rural.

Las energías alternativas, y no solamente lo que dejan las compañías eléctricas en tasas a los ayuntamientos por sus parques eólicos, viven ahora su momento, justo cuando la descarbonización es un hecho. Novento, una multinacional desde Lugo con presencia en media docena de países, acaba de levantar una nueva sede que se autoabastece de energía. No necesita engancharse a la red: utiliza eólica, fotovoltaica y aceite vegetal reciclado. Está ubicada en As Gándaras, pero por sus características se podría haber levantado en cualquier punto de la geografía gallega. Norvento sueña ahora con un campus tecnológico.

Y un turismo diferente. Verde. La otra gran baza, ahora más visible. Cada vez más ornitólogos cruzan desde O Vicedo a Bares por O Barqueiro simplemente para observar el paso de aves. Y más submarinistas llegan desde Viveiro a Coelleira o se acercan hasta Ribadeo para buscar pecios. Son ideas. Lo que necesita un rural despoblado. Como las que se pusieron sobre la mesa en Lugo esta semana. Una mirada en positivo.

Luz para la Galicia rural