lunes. 18.11.2019 |
El tiempo
lunes. 18.11.2019
El tiempo

España en Barrio Sésamo

Factoría de ficción y realidad en el país de las maravillosas elecciones. El 28-A va camino de la sorpresa oculta

EL GUIÑOL EN el que se ha convertido España supera la ficción hasta establecer que cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia. Circula por las redes a todo meter el vídeo de Epi y Blas, que se atribuye al PP, sobre la conveniencia del voto útil en las próximas elecciones generales. De lo que se trata, resume el vídeo al modo y manera del programa infantil de televisión, es de evitar que la división del voto de derechas reste posibilidades de sumar mayoría de gobernabilidad a PP, Cs y Vox. Para ello, los personajes van desarrollando en apenas un minuto la aritmética de la ley d’Hondt, según la cual 1.000 votos suponen un escaño, lo que lleva a Blas a explicarle a Epi la solución: no debe votar a Vox para que su sufragio no se pierda, puesto que si de esos 1.000 votos del PP se restan tan solo dos a Vox, los 998 restantes no suman un escaño para los populares beneficiando la continuidad de Pedro Sánchez y Begoña en la Moncloa en cohabitación con los separatistas.

En el vídeo, Epi y Blas utilizan bromas, giros y palabras que llegan fácilmente a la gente como por ejemplo "Okupa", "colchón" y "Falcon". El vídeo comienza con Epi diciendo que "va a votar a Vox para echar a Pedro Sánchez de la Moncloa", pero Blas le explica que con eso beneficia la continuidad del "okupa", el "colchón" y las llaves del "Falcon". Es decir, que precisamente el vídeo viene a concluir lo contrario, razonando que votar a Vox y no al PP significa que "Sánchez siga riéndole los chistes a los separatistas" desde el Gobierno.

​El vídeo termina con un rótulo en el que se puede leer: "No es un juego de niños", lo cual redondea el mensaje en plena precampaña electoral en la que los sondeos dan una gran subida al PSOE y una considerable bajada al PP, pese a lo cual preserva el liderazgo de las derechas. A otro lado, el PSOE se beneficia de la caída de un Podemos feminista y un líder macho alfa en permiso por paternidad que "vuELve" en breve tras dejar embarazada a Irene Montero para convertirles en padres de familia numerosa. Los memes echan humo porque para parejas tan de izquierdas la familia numerosa se contrapone a su defensa enfermiza del aborto y es a priori intrínsecamente "opusino" de derechas en el lenguaje de la progresía de nostalgia y alcanfor. O sea, que muchos lo comparan con la crítica de la clase política que hacían antes de convertirse en casta o con el odio a los ricos, la banca y la burguesía opresora antes de comprar con hipoteca BCE el chalet de Galapagar.

Las encuestas están cobrando una especial relevancia para influir en el estado de opinión mientras Sánchez quiere evitar a toda costa un cara a cara con Casado, líder del partido más votado del Parlamento. A Sánchez le interesa, precisamente por el trasfondo del vídeo de Epi y Blas, hacer un debate a cinco para identificar a PP y Cs con Vox desde el victimismo ramplón del cordón sanitario del que supuestamente es objeto cuando del mismo modo el apartheid se aplica a la derecha etiquetándola de extrema sin virtud democrática alguna.

Muy poco se habla sin embargo de la extrema izquierda que requirió para la mayoría de la moción los votos radicales del independentismo, de los proetarras y de los comunistas de Podemos. Mientras que el CIS del socialista Tezanos implanta en la opinión pública y publicada la tendencia mayoritaria social del PSOE, otras encuestas conceden la suma de la mayoría a la andaluza a PP, CS y Vox para agitar el voto del miedo con el simplista alarmismo de que "viene la derecha".

La sociología dice que con ello se iguala derecha con pasado, hurtándola de su contribución a la democracia y agitando el debate constante de la exhumación de los restos de Franco con intención de establecer paralelismos. En realidad son estrategias políticas y electorales como el vídeo de Epi y Blas que el elector debe identificar y distinguir para que su voto no sea manipulado.

Sin embargo, la simpleza con la que los publicistas electorales tratan a los españoles puede llevarnos a sorpresas inimaginables en las elecciones del 28-A, pues el ciudadano no es tan tonto como algunos suponen y hay mucho voto oculto que no necesita del barniz de la propaganda para decidir lo mejor para España y para el individuo.

Si Pedro Sánchez impide el cara a cara será la primera vez desde la Transición que un presidente del Gobierno, que lo es sin ganar unas elecciones, hurte a los españoles de poder decidir entre los dos líderes que verdaderamente tienen posibilidades de seguir o llegar a Moncloa. Eso sería una traición solo equiparable a la perpetrada cuando se sirvió del voto de los golpistas del separatismo que ahora están siendo juzgados. Una traición al talante democrático demostrado por Felipe González, Aznar, Zapatero y Rajoy que siempre debatieron cara a cara aunque hubiera otros debates paralelos más numerosos.

Por eso, más allá de sondeos cocinados al vapor, el voto oculto determinará el resultado de las elecciones generales más fragmentadas de la España contemporánea. Y más allá de tácticas electorales, España no es un formato-ficción de Barrio Sésamo pues cualquier parecido con la realidad no es pura casualidad.

Tesis sobre la tesis del presidente del Gobierno

LOS PERIÓDICOS ABC y Esdiario vuelven a denunciar el plagio de la tesis de Sánchez. Publican que el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno confirman que nunca existió el informe anti-plagio de Moncloa que dio lugar a un comunicado oficial del Ejecutivo del que ahora nadie se responsabiliza. En él se afirmaba que Turnitin y PlagScan no apreciaban porcentajes suficientes de plagio. Los tertulianos afines al argumentario socialista justifican dicho comunicado oficial amparándose en una información posterior del diario El País. La mayoría de tertulianos y articulistas sospechan que alguien miente y preguntan con qué dinero se hicieron los informes de autenticidad de la tesis que Moncloa y el Consejo de Transparencia no reconocen ahora. Fuentes fiables confirman a Trazado Horizontal que si bien se exculpa a la secretaría de Estado de Comunicación, "el comunicado fue elaborado en su entorno dependiente de la portavocía y/o del Ministerio de Presidencia". Si como dice el Consejo de Transparencia "el software utilizado no se ha costeado con dinero público", Moncloa debe aclarar por qué publica como oficial un informe privado conocido un día después.

Trapero, de testigo a imputado

EL JEFE DE los Mossos, José Luis Trapero, acudió como testigo al juicio del procés si bien tiene pendiente su propia vista por rebelión en la Audiencia Nacional. Con su voz ronca y seca, Trapero colocó su versión a sabiendas de que quedaba eximido de declarar contra sí mismo. Las declaraciones de anteriores testigos acreditaron con su testimonio que la deslealtad de la Policía autonómica catalana permitió la celebración de un referéndum ilegal y brotes de violencia como el cerco a la consejería de Economía con destrozo de coches de la Guardia Civil y salida a custodiada de la secretaria judicial. Trapero se plantó en el Supremo autojustificándose por la "tensión social" que antepone a su obligación del cumplimiento de la ley ante el desacato continuado a las sentencias del Tribunal Constitucional y el consentimiento buenista de las coacciones y acoso de los CDR. Trapero se sentará en el banquillo, esta vez de los acusados, bajo juramento de decir la verdad. Y la Justicia, como la poli, no es tonta.

España en Barrio Sésamo
Comentarios