Amancio Ortega, el rey Midas de la moda cumple 90 años
Tal día como hoy, un 28 de marzo pero de 1936, nacía el empresario español más reconocido a nivel internacional, influyente y exitoso. Amancio Ortega Gaona, el fundador del coloso textil Inditex y dueño del mayor imperio inmobiliario de España a través de su brazo inversor Pontegadea, cumple 90 años.
¿Quién le iba a decir cuando era solo un niño que crecía en el seno de una familia humilde en aquella España de la posguerra que acabaría construyendo de cero un grupo que revolucionó el mundo de la moda, que hoy está en la cima mundial de esta compleja industria y que es objeto de estudio en universidades. Mucha gente se pregunta qué hace diferente a Ortega para lograr lo que nadie ha repetido en España en todas estas décadas.
Sea cuestión de talento, visión y valentía, de saber rodearse de las personas adecuadas para llegar más lejos, de emprender en el lugar y momento correctos o de la combinación de estos y otros elementos, el magnate ha hecho historia. Hoy, con 90 primaveras, sigue inmerso en el mundo de los negocios. Aunque hace años que cedió la gestión diaria de Inditex, participa en la toma de decisiones del grupo, del que es primer accionista con el 59,284% del capital y consejero dominical en representación de Pontegadea, la sociedad que gestiona su patrimonio personal y que invierte los dividendos que recibe de Inditex en ladrillo y sectores como el energético.
La suya es la historia de un empresario hecho a sí mismo, que no heredó la fortuna multimillonaria que amasa sino que es fruto de su trabajo desde que era solo un adolescente. Hijo de un ferroviario, Antonio Ortega Rodríguez, y una ama de casa, Josefina Gaona Hernández, vino al mundo en un pequeño pueblo de León, Busdongo de Arbas, donde en aquel momento trabajaba su padre. Pronto lo destinaron a la localidad vasca de Tolosa, donde Ortega pasó los primeros años de su infancia, hasta que se trasladaron A Coruña, ciudad de la que es hijo adoptivo, en la que empezó a tejer su imperio textil y donde vive en un dúplex en la exclusiva Avenida da Marina, junto a la playa del Orzán.
De repartidor a empresario
Los lujos que hoy puede permitirse pese a la sencillez que lo caracteriza distan mucho de aquella vida humilde que tuvo de pequeño. Harto de escuchar que en las tiendas del barrio le dijeran a su madre que no le podían fiar más, dejó la escuela y con solo 14 años empezó a trabajar en la camisería Gala, un emblema en A Coruña. Destino o casualidad, su trayectoria profesional estuvo ligada al textil ya desde el principio.
Empezó como chico de los recados. Se encargaba de llevar las prendas terminadas a los domicilios, algunos de relevantes personalidades como el conde de Fenosa. No tardó en ascender a dependiente. Después de tres años en Gala decidió irse a la mercería La Maja, donde trabajaban sus hermanos Antonio y Josefa y, también Rosalía Mera, su primera esposa, con la que tuvo dos hijos: Sandra y Marcos, que nació con parálisis cerebral.
Aquel negocio fue la inspiración de Amancio Ortega para emprender a la edad de 27 años. Con la experiencia que había adquirido, en 1963 fundó junto a su mujer un modesto taller de confección llamado GOA (siglas de su nombre y apellidos al revés). Empezaron fabricando batas de boatiné en lo que fue el embrión de Zara. El buque insignia de Inditex inauguró su primera tienda en A Coruña en 1975, en lo que supuso el pistoletazo de salida a la andadura comercial de Ortega, que dos años después puso en marcha la primera fábrica en Arteixo.
El crecimiento meteórico de Inditex
En 1985 se fundó oficialmente Inditex y lo que vino después ya es historia de la industria de la moda. Zara emprendió su andadura internacional, fueron naciendo el resto de enseñas del grupo
(Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zara Home, Lefties), se levantó la nueva sede central en Arteixo, Inditex dio el salto a Bolsa (donde hoy vale más de 150.000 millones de euros) y el grupo no dejó de crecer y crecer dentro y fuera de España.
Sus ventas, ganancias, tiendas y plantilla se fueron multiplicando hasta coronarse como líder mundial de la moda. El año pasado acarició los 40.000 millones de facturación y obtuvo un beneficio récord de 6.220 millones, con actividad en casi 100 mercados de todo el mundo y más de 163.000 trabajadores.
Más allá de los números, logró revolucionar el sector poniendo en la calle una moda adaptada a las tendencias, rápida y accesible.
Los colaboradores adecuados y la sucesión
Para obrar el 'milagro Inditex', su fundador buscó rodearse de las personas adecuadas. Tuvo como sus 'manos derechas' a Amador de Castro, José María Castellano o Pablo Isla, a los que confió altos cargos y que jugaron un papel clave en la expansión del grupo.
En 2022, la presidencia del gigante textil pasó a manos de su hija menor, Marta Ortega, fruto de su matrimonio con su actual mujer, Flora Pérez Marcote. Marta se había estado preparando desde la base para coger las tiendas del coloso levantado por su padre, una suerte de rey Midas de la moda con una fortuna estimada en 127.900 millones de euros por la revista Forbes, la mayor de España con diferencia y la décima más elevada del mundo, gracias también a Pontegadea.
Filantropía y discreción
Parte de su riqueza la ha puesto al servicio de la filantropía a través de su fundación, con donaciones por millones de euros a la sanidad pública por las que recibe alabanzas y también críticas.
Otro de los aspectos que ha caracterizado la trayectoria del magnate es su discreción. Siempre alejado de los focos, nunca concedió entrevistas ni se dejó ver en actos públicos. La primera foto de Ortega se publicó en 1999, en la primera memoria de Inditex, justo en la antesala de la salida a Bolsa, rompiendo con el anonimato que había logrado mantener.
¿Qué deseo pedirá hoy al soplar las velas de su 90 cumpleaños?