La electricidad cierra un marzo más barato que el de 2025 pese a la guerra y la tarifa del gas baja
El estallido de la guerra en Oriente Medio amenazó desde el principio con desencadenar otra crisis energética apenas cuatro años después de la desatada por la invasión rusa en Ucrania y asestar un nuevo golpe al bolsillo de los consumidores. Lo ha hecho con el precio de los carburantes, que ha escalado empujado por la cotización del petróleo, pero se temía también por la factura de la luz al generarse parte de la electricidad que se consume con gas, una materia prima cuyo precio se ha visto espoleado también por el bloqueo del estrecho de Ormuz a causa del conflicto bélico.
Sin embargo, el coste de la electricidad en el mercado mayorista español no ha dado, al menos de momento, un mazazo a los hogares con la tarifa regulada –el llamado Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC)–, algo que tanto el Gobierno central como diversos expertos atribuyen al escudo que conforman la energías renovables en el 'mix' eléctrico. En torno al 65% de la electricidad generada en España este mes procedió de fuentes limpias, con la eólica, hidráulica y fotovoltaica como los tres grandes exponentes.
Con ese telón de fondo, el precio del megavatio hora cierra marzo en una media de 41,7 euros, lo que representa en torno a un 21% menos que en el mismo mes de 2025. Además, aunque supone un ligero aumento respecto al promedio de 53 euros del mes de febrero, antes de detonar la guerra, está muy lejos de la fuerte subida que experimentó tras la invasión en Ucrania en febrero de 2022. Ese mes, el MWh se encareció hasta los 200 euros de media y en marzo alcanzó los 283, con un pico de casi 554 euros el día que marcó un máximo histórico aún vigente. A lo largo de este mes de marzo el máximo fueron los 136,86 euros que se alcanzaron el pasado día 10.
Precios negativos gracias a la solar
En la jornada de hoy, por ejemplo, la cotización media es de 7,56 euros, con franjas cuartohorarias negativas en las horas centrales del día –desde el pasado octubre los precios se fijan para cada cuarto de hora–, fundamentalmente por la mayor radiación solar en ese periodo. Esta ha sido una tónica habitual en la segunda mitad del mes. Lo contrario ocurre por las noches, cuando la entrada en escena de los ciclos combinados para cubrir la demanda incrementa el coste. Se trata de una tecnología que usa gas para producir electricidad y en marzo generó el 12,8%, situándose en quinto lugar por detrás de renovables y nuclear.
En cualquier caso, los precios cero o negativos no implican que la electricidad sea gratis para el usuario, pues la factura incluye costes fijos como los peajes, cargos o ajustes del sistemas. Además, en el recibo final pesan también los impuestos. Al respecto, cabe recordar que ek paquete de medidas para mitigar el impacto de la guerra en vigor desde el domingo día 22 recoge la bajada del Iva desde el 21 al 10%, la suspensión temporal del impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica, del 7%, y la reducción del impuesto especial sobre la electricidad del 5% al mínimo del 0,5%, fijado por la Unión Europea.
Bajan las tarifas de gas natural
En lo que toca al gas natural, la tarifa de último recurso (TUR) individual sin impuestos se reducirá una media del 16% a partir de mañana respecto a la revisión de enero, mientras la vecinal descenderá entre un 10,8 y un 16,7%, en función del consumo.
Además, el decreto de respuesta al impacto de la guerra también rebaja del 21 al 10% el Iva que grava la factura del gas natural.
Suben las hipotecas variables
Los hogares que tienen contratada una hipoteca a tipo variable empiezan a sufrir los daños colaterales de la guerra en Oriente Medio. En un escenario de subida de la inflación, el euríbor ha empezado a escalar. El valor mensual de este índice será de en torno al 2,53% en marzo, lo que supone una subida significativa respecto al nivel de febrero, del 2,221%. Con ese telón de fondo, las hipotecas a las que les toque revisión se encarecerán.
Tomando como ejemplo el préstamo medio en Galicia, situado en 142.500 euros según el Instituto Nacional de Estadística (Ine), con un plazo de amortización de 25 años y un diferencial del euríbor más un 1%, la cuota subirá en unos 23,4 euros al mes, lo que supone 280 euros más en un año.