La receta del 'milagro exportador' del vino gallego: apostar por la calidad frente al volumen

Vendimia en la Ribeira Sacra. EP
Un estudio publicado por la Fundación Juana de Vega sitúa entre los retos del sector la entrada de grupos foráneos y la falta de relevo

 

El sector vitivinícola gallego ha protagonizado en las dos últimas décadas un proceso de transformación que le ha permitido abrir más las puertas al mercado exterior y multiplicar así las exportaciones apostando por la calidad frente a la cantidad para reforzar su posicionamiento en gamas medias y altas a precios superiores. De ese "desprazamento desde un modelo baseado no volume cara a outro centrado en viños de maior valor engadido" da cuenta un informe sobre la cadena vitivinícola gallega –desde el cultivo a la elaboración– editado por la Fundación Juana de Vega.

La modernización del viñedo, la expansión en superficie de las denominaciones de origen, la mejora tecnológica de las bodegas y una "orientación decidida" hacia la exportación son las principales palancas de la "profunda transformación" del sector, con la que en poco más de una década logró triplicar el valor de las ventas al extranjero o al resto de comunidades autónomas –desde los 57,6 millones de euros de 2008 a cerca de 173 millones en 2021–. 

Hacia el autoabastecimiento

Al mismo tiempo, Galicia ha reducido la dependencia de las importaciones. El informe recuerda que la producción de vino en la comunidad no basta para cubrir la demanda interna a pesar del peso histórico y cultural del sector, lo que obliga a recurrir a la importación, especialmente desde otras regiones españolas. Pero esa dependencia se ha ido reduciendo.

Si en 2008 el vino que entraba de fuera de la comunidad representaba el 66,2% de la oferta disponible en Galicia, en 2021 su peso había bajado al 48,6%, lo que evidencia "o maior protagonismo da produción interna" para cubrir la demanda. "Galicia estase aproximando ao autoabastecemento no viño, fronte ao forte déficit co que iniciamos o século", recoge el estudio firmado por Alfonso Ribas Álvarez, Edelmiro López Iglesias y José Manuel Andrade Calvo. 

El desembarco de grupos foráneos

El estudio sobre la cadena vitivinícola gallega señala los desafíos que tiene por delante el sector. Uno es la entrada de grupos foráneos que compran bodegas en Galicia, Aunque los autores reconocen que la inversión externa "achega recursos, tecnoloxía e acceso a mercados", advierten que "pode diluír o carácter local".

También apuntan al reto del relevo generacional: "numerosas pequenas explotacións afrontan o risco da desaparición ante a falta de continuidade familiar", avisan. El cambio climático es otra de las amenazas a las que apuntan.

Impacto económico y empleos

La cadena vitivinícola gallega genera una producción anual de 512 millones de euros y un valor añadido bruto de 313 millones.  El sector genera 4.563 puestos de trabajo directos, de los que 4.270 se concentran en las cinco denominaciones de origen. El valor del vino que comercializan supone el 7,8% del total de las DO vitivinícolas españolas, pese a contar con apenas el 1,6% de la superficie inscrita y el 4,6% del volumen producido en el país.