Sabadell reúne a sus directivos del noroeste listo para crecer en solitario

Pablo Junceda y resto directivos de Galicia, Asturias, y Castilla y León en la convención celebrada en Oviedo. EP
González-Bueno proclama que el banco está preparado para ser "el mejor de España" y Junceda destaca su implicación en el territorio

Sabadell reunió este miércoles en Oviedo a 250 directivos de Galicia, Asturias y Castilla y León en la convención de su Territorial Noroeste, la primera tras salir victorioso del pulso con el BBVA tras fracasar la opa que lanzó para hacerse con el banco por falta de apoyo suficiente entre los accionistas del banco vallesano.

En el acto intervino en remoto el consejero delegado de la entidad, César González-Bueno, quien proclamó que Sabadell "está preparado para crecer más, ser más rentable y convertirse en el mejor banco de España". El ejecutivo reivindicó como principal punto diferenciador de la entidad "su gran capacidad comercial" y "la enorme vocación de servicio de todos los profesionales" de su equipo.

Preservar la "cercanía"

El encuentro estuvo liderado por Pablo Junceda, director general de Sabadell Gallego y director general adjunto de Sabadell, que garantizó que el foco seguirá puesto en "ayudar a mejorar la competitividad de las empresas y cubrir las necesidades de los particulares". Así, animó a los equipos de Galicia, Asturias y Castilla y Léon a seguir trabajando en los "valores" que afirmó que definen" al banco en estas comunidades, entre los que destacó "la cercanía, la transparencia y la escucha activa a los clientes. "Somo un banco implicado en el territorio y lo vamos a seguir siendo a lo largo de 2026", proclamó Junceda.

Sabadell también celebró convenciones de directivos en Barcelona, Madrid, Alicante, Málaga y San Sebastián, en eventos simultáneos. En estos encuentros quedaron refrendados los objetivos fijados en el plan estratégico 2025-2027 de la entidad, que el próximo jueves presentará los resultados del periodo comprendido entre enero y septiembre, los primeros tras cerrar el capítulo de la opa fallida, lo que permite al banco continuar su senda en solitario.