Besteiro defiende ante el comité nacional que actuó "con firmeza" ante los supuestos casos de acoso

Besteiro, con Carmela Silva y Carmela López, candidata socialista para presidir la Diputación de Lugo. LUIS POLO
El secretario general del PSdeG defiende la esencia "feminista" del partido y reta a los suyos a que aclaren cómo podrían haber "feito máis" en una intervención en la que no hizo alusión a los casos que afectan a la alcaldesa de A Coruña y a su mano derecha

El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, reivindicó este sábado su formación como “o partido da igualdade”. Con la polémica desatada por las denuncias sobre supuestos casos de acoso sexual y laboral cursadas por el canal interno del partido contra el expresidente de la Diputación de Lugo y alcalde de Monforte, José Tomé, el regidor de Barbadás, Xosé Carlos Valcárcel, y la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, y su mano derecha, José Manuel Lage Tuñas, por cerrar, el lucense abrió esta mañana en Santiago la reunión del comité nacional. 

En la cita, que continúa a estas horas, Besteiro defendió que el PSdeG es “un partido feminista” que, dijo, se comporta “como tal”, una declaración que cosechó los aplausos de una parte de los 203 asistentes. Cuestionado, al igual que la secretaria de organización, Lara Méndez, y la alcaldesa de Antas de Ulla y diputada provincial, Pilar García Porto, por su actuación al conocer en octubre por la madre de una presunta víctima los hechos atribuidos a Tomé, Besteiro se afanó en dejar claro ante los suyos que “os comportamentos de quen traizoa os valores” socialistas les “repugnan”. 

“O vivido nestas últimas semanas non é un síntoma de debilidade, é a consecuencia dunha profunda conciencia feminista que forma parte do noso ADN”, proclamó, para luego recalcar que el PSdeG “actúa cada vez que aparece un comportamento inaceptable”. Y lo hace, defendió, “con firmeza e respectando a legalidade”, y con "celeridade, rigor e transparencia". 

Sin alusión a los casos que afectan a la alcaldesa de A Coruña

En una intervención en la que hizo un repaso por orden cronológico de los casos Tomé y Valcárcel, y en la que no hizo ninguna alusión a los casos que afectan a Rey y Lage -presentes en la sala-, Besteiro lanzó una pregunta dirigida a los críticos que, a través de diversos manifiestos, cargaron contra la tibieza en la actuación de la dirección: "Que é facer máis? Saltarse a lei, o Código Penal, vulnerar o dereito da vítima ao seu anonimato e aos seus tempos?", inquirió. 

Fuentes de la formación justificaron la actuación de Besteiro explicando que al ser Inés Rey miembro del comisión ejecutiva federal del PSOE, como vicepresidenta de la Femp, compete a Ferraz resolver sobre las consecuencias que puedan o no derivarse para la alcaldesa y Lage Tuñas. En el caso de Barbadás, la decisión era competencia en primera instancia de la secretaría provincial, en tanto que la dirección gallega, con Besteiro al frente, fue la que intervino en el caso de Tomé al tratarse del secretario general del partido en Lugo.

Así, como ya hizo en diversas comparecencias ante los medios en diciembre, Besteiro volvió a defender que la dirección que encabeza no moviese ficha en el sentido de exigir responsabilidades a los presuntos acosadores hasta que Ferraz confirmó la existencia de denuncias cursadas por el canal interno. Fue entonces, cuando, reiteró, exigieron "de inmediato", primero a Tomé y luego a Valcárcel, que renunciasen a sus cargos "institucionais e de partido". Ante la negativa de ambos a abandonar sus actas como diputado provincial y alcalde, en el caso de Tomé, y de regidor, en el caso de Valcárcel, el secretario general recalcó que "a decisión última é estritamente persoal".

Principal blanco de las críticas a su gestión, en lo que atinge al caso Tomé, que saltó a la luz pública a través de un programa de televisión, Besteiro defendió haber atendido "ata en catro ocasións" a la madre de una víctima a la que, insistió, tanto él como Méndez y García Porto "recomendaron sempre con claridade" que acudiese tanto a los canales internos del partido como a la Fiscalía. Y volvió a defender "o respecto escrupuloso ao anonimato da vítima" y que, en cuanto la denuncia se cursó por el canal antiacoso del partido actuaron "en menos de 24 horas". 

Así, insistió en que la dirección que encabeza "actuou con criterios claros", sin dejarse "arrastrar", recalcó, por "opinións, impresións" o por el "ruído mediático". Su actuación, dijo, pivotó sobre tres ejes: el seguimiento de los protocolos del partido; "retirar o foco" de las víctimas, respetando sus tiempos de decisión y animándolas "a denunciar", y "a firmeza, o rigor e a coherencia". 

Conjugar "a protección" de la víctima con la presunción de inocencia

Convencido de que "todas as vítimas merecen o mesmo respecto", el líder de los socialistas gallegos recalcó que "a prioridade" es "protexer os seus dereitos", una misión que, dijo, toca conjugar con "o respecto a outras garantías irrenunciables: un procedemento xusto e a presunción de inocencia". Su responsabilidad, dijo, es "facer convivir todos os dereitos dentro do partido, sen excepcións". 

Y no faltó una advertencia de Besteiro a sus compañeros de filas sobre los efectos de que salgan a relucir las cuitas internas. "Os socialistas temos, ás veces, unha rara habilidade para sacar fóra da casa debates que de inmediato a dereita utiliza contra nós", avisó. Dando un paso más, instó al partido a realizar "unha reflexión colectiva", pues señaló que "cando o ruído se impón ao debate sereno, cando as loitas internas pesan máis ca os obxectivos políticos, perdemos todos. Perde o debate democrático e perde o Partido Socialista". 

Es por ello que llamó a aparcar las luchas intestinas para edificar "un socialismo unido, coherente" y centrado "en traballar pola igualdade", la defensa de los derechos y en estar "á altura da confianza" depositada por los ciudadanos en el partido. 

"Cando o ruído se impón ao debate sereno, cando as loitas internas pesan máis ca os obxectivos políticos, perdemos todos. Perde o debate democrático e perde o Partido Socialista", advirtió Besteiro a sus compañeros de filas

En una intervención en la que no faltaron dardos contra la actuación del PPdeG de Rueda por el caso Alfonso Villares, Besteiro también censuró cualquier "uso espurio" del canal interno. Advirtió que, con este tipo de actitudes, "pervírtese" el sentido de este instrumento, afectando tanto "ás vítimas" como al honor de los implicados, "á causa do feminismo" y al propio partido. "Debe ser censurado e reprobado sen ambigüidades", recalcó. 

En una sociedad en la que "case catro de cada dez mulleres sofre acoso sexual", reivindicó el canal creado de forma pionera por el PSOE "para protexer á muller e limpar o partido de machismos".