Daniel Niebla y Amador Rey: medio siglo de lucha reconocida ahora institucionalmente

Daniel Niebla y Amador Rey, junto a una instantánea de la manifestación donde murieron. FUNDACIÓN 10 DE MARZO

Los dos obreros, asesinados a tiros por los 'grises' en 1972 en Ferrol, son recordados en una declaración institucional que condena la violencia policial y refuerza la memoria democrática

Más de medio siglo después, el Gobierno ha reconocido mediante una declaración institucional a Daniel Niebla y Amador Rey, los dos operarios del naval asesinados a tiros en Ferrol por los 'grises' tal día como este martes, pero en 1972, en el marco de las protestas multitudinarias que hace justo 54 años paralizaron la ciudad departamental, cuyo topónimo añadía entonces el apellido 'del Caudillo'.

En memoria de aquellos sucesos, que dejaron además casi un centenar de heridos y que ahora el Ejecutivo central condena en su carta institucional, surgió el Día da Clase Obreira Galega, que cada 10 de marzo recuerda las víctimas de la Policía franquista y especialmente de Amador Rey y Daniel Niebla, que perdieron la vida con 38 y 20 años, respectivamente.

Con casi 90.000 habitantes, Ferrol era entonces la tercera ciudad gallega en población, solo por detrás de Vigo y A Coruña, convertida en el último lustro del franquismo se había en un polvorín social por el peso del movimiento obrero.

En el marco de las negociaciones por un nuevo convenio de los trabajadores de la antigua Bazán —hoy reconvertida en Navantia—, en marzo de 1972, cerca de 5.000 operarios se manifestaron en las calles de la ciudad. Los 'grises' cargaron sin piedad, utilizando incluso armas de fuego. Daniel y Amador cayeron mortalmente abatidos en medio de un violento caos policial que dejó también decenas de heridos de bala.

Una ola de solidaridad y lucha por más de medio siglo

A la dolorosa pérdida de estos dos jóvenes se añadió una ola de indignación porque la noticia fue manipulada burdamente en los medios nacionales a causa de la censura del aparato del régimen, presentando a las víctimas como elementos subversivos. La única cara positiva de la desgracia fue la ola de solidaridad que se desató en la ciudad y en toda Galicia, amén del incremento de la presión social en los últimos años de Franco.

Tras medio siglo de homenajes, ahora el Gobierno da un paso más con la declaración institucional. "La memoria democrática, la verdad, la justicia y la reparación nos obligan a garantizar que nunca más el ejercicio de derechos fundamentales y laborales sea respondido con violencia", reza el texto.