Las familias de acogida irán a más con la nueva Lei de Infancia de Galicia

Persona adulta sujetando las manos de un menor. FREEPIK
La Asociación Galega de Familias de Acollida y la Asociación Galega de Adopción e Acollemento califican la norma como "beneficiosa" para evitar la ruptura de vínculos entre los menores y sus familias de acogida

Las asociaciones gallegas de acogimiento y adopción han recibido con entusiasmo la nueva Lei da Infancia e a Adolescencia presentada este lunes por la Xunta, que introducirá un cambio de enfoque en el sistema de protección al situar en el centro las necesidades y derechos de niños y adolescentes.

Tanto la Asociación Galega de Familias de Acollida (Acougo) como la Asociación Galega de Adopción e Acollemento (Manaia) aseguran que llevaban "pedindo desde hai moitos anos" esta norma, como un avance necesario para garantizar la protección de la infancia.

El cambio regulatorio más relevante es que las familias acogedoras tendrán prioridad si el menor es declarado adoptable. Una novedad que, para la directora de Acougo, Carmen Dourado, no trata de ampliar los derechos de las personas adultas, sino de garantizar los de la infancia. "O dereito a ser pai ou nai non existe", afirma, pero sí o fai "o dereito dos nenos e das nenas a poder medrar coa súa familia ou cunha adoptiva".

En esta misma línea se manifiesta el coordinador de Manaia, Antón Mouriz, que califica la nueva ley de "beneficiosa". "Son nenos e nenas que xa pasaron por diferentes rupturas, para que van vivir máis?", explica. A su juicio, la ley permitirá que sean "as familias as que transiten e pasen de acolledoras a adoptivas", evitando que el menor tenga que cambiar de hogar con las consecuentes "pérdidas" que esto les provoca. 

Al respecto, Dourado enfatiza la importancia del "vínculo emocional e de pertenza" que los niños y niñas generan con sus familias de acogida. Unos sentimientos "vitais" para menores que, por su edad, no comprenden "se están de acollemento ou adopción" ni tampoco entienden "se un xuíz sentenciou que estes son os seus pais ou non". 

El acogimiento y la adopción, de la mano

Las nuevas medidas también podrían favorecer que, en un futuro, haya más familias dispuestas a unirse al sistema de acogimiento. O al menos así lo considera la directora de Acougo, quien subraya que uno de los principales frenos para dar el paso suele ser "o medo" que puede provocar una posible separación.

En este sentido, Mouriz recuerda que el sistema anterior mantenía separadas las vías de acogimiento y adopción, sin prever que la familia que ya estaba cuidando al menor pudiera consolidar ese vínculo de forma permanente.

 "Antes a familia de acollida non podía dicir: teño unha responsabilidade con este neno e non o podo deixar marchar", afirma. Una posibilidad que ahora si existe siempre que se cumplan los requisitos para una adopción.