Rueda sube la marcha a mitad de mandato
Con 'A Galicia que funciona' como lema de campaña y apelando al 'sentidiño' de los gallegos, Alfonso Rueda (Pontevedra, 1968) superaba el 18 de febrero de 2024 su primer examen en las urnas tras tomar el relevo de Feijóo dos años antes. Conquistaba su primera mayoría absoluta, la quinta para el PPdeG, y cortaba el paso a Vox en un escenario en el que no estaba claro al 100% que el PPdeG lograse coronar la cima de los 38 diputados necesarios para no depender de alianzas. A unos días de alcanzar el ecuador del mandato, en su equipo están "satisfeitos" con el nivel de cumplimiento "dos compromisos" adquiridos y señalan que toca "seguir traballando" con la misma hoja de ruta en los próximos dos años y, salvo imprevistos, con el mismo grupo de conselleiros, pues el de Rueda es "un equipo que non ten data de caducidade".
La ampliación del parque público de vivienda, sumar nuevas competencias, captar inversiones empresariales para generar empleo, apostar por la I+D+i, impulsar el turismo con el Xacobeo 2027, y desarrollar una sanidad basada en la prevención, los cribados y la medicina de precisión son algunos de los caminos por los que Rueda quiere seguir marcando su estilo propio como gestor.
Objetivo: cortar el paso a Vox
En el terreno político, salvo sorpresas a nivel estatal, las municipales de 2027 son el primer pulso a librar para un PP que ha ido ampliando su poder local al calor de las mociones de censura allanadas por el Constitucional, pero al que siguen resistiéndosele bastones de mando de grandes urbes. Con la ultraderecha en ascenso a nivel nacional, las municipales servirán de termómetro en una Galicia en la que, por ahora, los de Santiago Abascal
tienen nula representación.
"O caldo de cultivo de Vox é o cabreo e a crispación da xente e o maior fabricante de afins a Vox é Pedro Sánchez". Es la radiografía que hacen en el entorno del presidente Rueda. El reto, dicen, es mantener a Galicia al margen del clima de descontento que se extiende por España para que las opciones "extremas" sigan sin tentar al electorado gallego. Aunque asumen que mantener el contador a cero será complicado, la aspiración es "conter o avance".
El diagnóstico va en línea con lo que apuntan los últimos sondeos, que a nivel autonómico siguen otorgando a los populares mayoría absoluta, aunque con un limitado desgaste de un escaño respecto a sus 40 actuales. En cuanto a la oposición, sitúan al BNG, en el peor de los casos, cediendo un diputado de sus 25, y otorgan al PSdeG, ahora con nueve actas, opciones de arañar un escaño a populares o nacionalistas a falta de medir el impacto que pudo tener la crisis abierta por las denuncias sobre supuestos casos de acoso. Todo ello en un tablero en el que todos los estudios demoscópicos dan por hecho que seguirá DO con un diputado, al igual que siguen excluyendo la irrupción de Vox, pese a recoger un incremento del porcentaje de voto en las provincias de A Coruña y Pontevedra que acercaría a la formación al 5% necesario para sacar un escaño.
Un discurso "razoable" frente al conflicto social
En un arranque de año en el que la capital gallega ya ha sido escenario de una manifestación por la sanidad, la Xunta no oculta su descontento con la estrategia de confrontación espoleada por el BNG y trasladada a las calles por la CIG. Perciben "unha suba de diapasón bastante notable" de la conflictividad en ámbitos como la sanidad, la educación y los servicios sociales. "Galicia está sufrindo evidentes intentos de desestabilización", indican las fuentes consultadas, que aluden a que las protestas se multiplican bajo la batuta del sindicato nacionalista. Frente a esta estrategia, los populares quieren que la estabilidad impere, un objetivo para el que ven clave mantener "un tono de discurso público razoable" y "un estilo de facer as cousas dialogado, cordial" y exento de "sobresaltos".
Una cordialidad que en lo que va de mandato no ha marcado precisamente la relación con el Ejecutivo de Sánchez. El último exponente de la falta de entendimiento es el recurso ante el TC que tumba el plan para agilizar la valoración de la discapacidad y la dependencia y las repotenciaciones forzosas de parques eólicos.
De la vivienda a la industria
Con buena parte de los compromisos que desgranó en su investidura materializados o en vías de serlo, Rueda ha situado el acceso a la vivienda como prioridad, con una apuesta centrada en auspiciar una moderación de los precios impulsando nuevas promociones públicas y privadas frente a la apuesta del Gobierno central por intervenir el mercado del alquiler. Si hace dos años el compromiso era duplicar el parque público para llegar a los 8.000 pisos en 2028, la Xunta saca pecho con la previsión de que a fin de año estén rematados o en obras unos 3.500 pisos y acaba de subir la apuesta con el compromiso de inyectar 2.000 millones para llegar a 10.000 pisos públicos en 2030.
Entre los mayores desafíos está el bloqueo en el TSXG del desarrollo eólico, una pieza clave para otra de las ambiciones del presidente: la captación de nuevos proyectos industriales. El parón ya ha hecho decaer algunas de las plantas de hidrógeno verde proyectadas. Y también parece cada vez más claro que no prosperará el complejo de Altri en Palas. Con el acceso a los fondos europeos y a la conexión eléctrica cortado por la Moncloa, la resolución final trascenderá en un plazo muy breve, pues la empresa debe adoptar una decisión y la Xunta tiene pendiente la autorización ambiental integrada.
La inflación y el difícil acceso a un techo, los focos del BNG
En un escenario en el que los precios se dispararon un 23% de media en Galicia desde 2019, el BNG ve prioritarias dos problemáticas para lo que resta de legislatura: "A carestía da vida e o acceso á vivenda", resumen fuentes de la formación, que ponen el foco en las dificultades para llegar a fin de mes que encaran "miles de familias".
Frente al plan del PP ante la crisis habitacional, que tachan de "titulares bulo", el primer partido de la oposición defiende la compra masiva de 4.000 viviendas vacías por la Xunta para destinarlas a alquiler; que el Gobierno adquiera "todos" los pisos protegidos en venta tras cambiar de manos 6.992 en los últimos años y "la protección permanente" de toda la vivienda protegida. En materia de precios, los de Ana Pontón llaman a recuperar la tarjeta básica para comprar alimentos reformando la Lei de Inclusión Social; elevar en 100 euros al mes las pagas no contributivas y activar un bono social eléctrico y térmico.
"Estes dous anos confirman que estamos ante un goberno do PP sen proxecto de país, que repite receitas fracasadas", sostienen desde el BNG, que ve en Rueda "un presidente servil" a Génova e "incapaz de defender Galiza".
Los socialistas echan en falta "vontade de acordo" en el PP
"Non houbo un xiro nos grandes problemas que preocupan aos galegos. Moito titular e pouca solvencia", defienden desde las filas del PSdeG al hacer balance de los dos años del Gobierno Rueda, un diagnóstico que hacen extensivo a los casi 17 años que el PPdeG lleva en la Xunta. Los de José Ramón Gómez Besteiro sostienen que, bajo la batuta del sucesor de Feijóo, "os problemas cronifícanse" y aluden a la vivienda, "as listas de espera" para ir al médico de cabecera y a los cuidados a mayores y dependientes, que ven lastrados por "a saturación permanente".
En materia industrial, el PSdeG defiende que el proyecto de Altri acabe "estrelado" y que el Gobierno central "puxese límites". "A iniciativa xeraba máis dúbidas que certezas", dicen.
En lo que toca al juego político, los socialistas sostienen que en estos dos años se abrieron a "pactos en cuestións clave", sin hallar "ningunha vontade de acordo" en los populares, a los que culpan de usar la mayoría absoluta "coma un rodete permanente". Convencidos de que Galicia precisa "prioridades claras e capacidade de acordo", acusan a los conservadores de "alimentar a confusión, confrontación e os bulos".