Suspendido un guardia civil de Gondomar por retorcerle un dedo y darle un zapatazo a su hija
El Tribunal Militar Central de Madrid consideró probado que el guardia civil, destinado en el puesto de Gondomar, cometió un delito de lesiones en el ámbito de la violencia doméstica después de castigar a su hija de 9 años retorciéndole el pulgar por no haber hecho los deberes escolares, hasta el punto de que hubo que llevarla a urgencias "con el dedo hinchado y ennegrecido", o por haberle dejado un "fuerte hematoma" en la espalda de un zapatazo. De hecho, tanto miedo le tenía la niña que no quería ir al médico para que la atendieran.
Este es el relato que traslada una sentencia, con fecha del 10 de febrero, que rechaza el recurso directo que había impuesto el agente contra la decisión del general jefe de la XV Zona de la Guardia Civil del 12 de noviembre de 2024 de cesarlo en sus funciones por un periodo de tres meses. Ahora, el tribunal confirma que esta resolución es "enteramente conforme a derecho", entre otras cuestiones porque "la infracción que se le imputa es susceptible de socavar directa y gravemente la imagen de la Guardia Civil, que se asienta en el deber de respeto a los derechos de los ciudadanos".
La investigación partió de la denuncia que la expareja del guardia civil había presentada en el puesto de A Guarda y en la que le acusaba de golpear y maltratar "continuamente" a la pequeña cada vez que le correspondía su turno de visita –toda vez que ambos llevaban una década separados–.
La mujer acudió a poner los hechos en conocimiento de la comandancia después de este último episodio, ocurrido el 23 de octubre de 2024, en la que el hombre había provocado lesiones en el pulgar izquierdo de la niña, corroboradas a través del parte de asistencia médica, después de habérselo torcido "fuertemente" cuando, estando en el domicilio de su tío paterno en Baiona, descubrió que tenía los deberes sin hacer.
También refirió otro episodio, esta vez del 12 de noviembre de 2023, en el que le pegó con un zapato en la espalda, lo que le provocó un visible moratón del que aportó, como prueba, unas fotografías tomadas al día siguiente. Si de aquel suceso no consta parte médico, es porque la menor rehusó ir a que la atendieran debido a que "se sentía amenazada por su padre".
Además de las agresiones físicas, la denunciante refirió que su hija "sufre maltrato verbal y psicológico" por parte del hombre.
"El perjuicio para la disciplina y la imagen de la Guardia Civil es evidente"
El tribunal concluye que "existen elementos de juicio suficientes, en el parte disciplinario elevado por el teniente coronel jefe de la comandancia de Pontevedra", como para dar por probados "unos hechos objetivamente graves, dado que, de ser ciertos, su conducta lesiona los derechos de su hija menor y tienen una gran repercusión en las obligaciones que deben cumplir los miembros de la Guardia Civil".
Además, contra la alegación del sancionado de que se trataba de una medida "desproporcionada", recuerda que el cese de funciones por tres meses es la forma "más liviana" de las contempladas para una infracción grave, que contempla también una posible suspensión de empleo o un cese en el destino, lo cual, "unido a la gravedad de los hechos", justifican que la medida cautelar fuese "perfectamente proporcionada".
Asimismo, considera que la decisión de su superior estuvo bien motivada. Recuerda que la resolución explicaba que se tomó ante "la necesidad de una medida inmediata para evitar que se produzca un grave perjuicio a la disciplina y a la imagen pública de la Guardia Civil" y, en este caso, los hechos "definen suficientemente la razón de ser" de esta medida, "pues el perjuicio para la disciplina y la imagen" del cuerpo "es evidente para cualquiera que lea la denuncia que motiva la incoación de las diligencias judiciales".
A pesar de la suspensión impuesta por del general jefe de zona, el juzgado de instrucción número 8 de Vigo acordó el sobreseimiento provisional de la causa a finales de 2024 y, en abril de 2025, se dictó terminando el expediente disciplinario sin responsabilidad para el guardia civil.