No cargar baterías de noche ni enlazar regletas, consejos contra los fuegos domésticos

Expertos advierten en A Coruña del peligro de incendio al enchufar patinetes e incluso móviles, sobre todo antes de irse a dormir. Y si ya hubiesen prendido las llamas, "deben cerrarse las puertas"
Camión de Bombeiros de Vigo. DP
photo_camera Camión de Bombeiros de Vigo. DP

Mejor prevenir que extinguir. Ese es el principal precepto que sacaron en limpio quienes acudieron este martes a una jornada divulgativa sobre cómo evitar y, llegado el caso, sofocar fuegos domésticos que impartieron en A Coruña el Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia, la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB). Que la mejor forma de esquivar las llamas es a base de prevención es pura lógica. El problema es que, a veces por comodidad, otras por desconocimiento, y muchas por minusvaloración del riesgo, esta no siempre se aplica.

El ejemplo de mayor actualidad es el de los patinetes eléctricos, presentes en cada vez más casas. Es público y notorio que sus baterías son causa de no pocos incendios, una circunstancia que ha llevado incluso a Renfe a prohibir subirlos a los trenes.

Y sin embargo, son muchos los usuarios que optan por recargarlos de noche, mientras duermen, para poder usarlos al día siguiente, nada más despertarse. Y eso es un peligro siempre latente, por reducidas que sean las posibilidades de que ocurra. Un botón de muestra es el adolescente coruñés de 17 años que acabó en la unidad de quemados del Chuac tras la explosión de su patinete en marzo del año pasado.

"Hay que evitar cargar las baterías de noche", explicó el director gerente de APTB, Gabriel Muñoz. E hizo extensible el consejo a un elemento presente en la práctica totalidad de los hogares: el teléfono móvil. Sin ir más lejos, el pasado febrero, la batería de un smartphone que estaba cargándose cortocircuitó y provocó un voraz incendio en una residencia de mayores de Aravaca (Madrid). Murieron tres ancianas. Y todavía está en la retina colectiva el carrusel de explosiones de los Samsung Galaxy Note 7 a lo largo de todo el planeta, lo que llevó a las aerolíneas a tomar una decisión similar a la de Renfe con los patinetes: prohibir subir a bordo a cualquier pasajero con ese móvil.

Por tanto, y tal y como enfatizaron los expertos antiincendios en la charla, cargar estos dispositivos mientras se duerme tiene un riesgo que muchas veces se ignora, consciente o inconscientemente. Un peligro que también se extiende a la recarga de coches eléctricos en garajes o aparcamientos públicos. "Hay el mismo riesgo de día y de noche, claro está, pero si dormimos puede que no nos percatemos a tiempo del fuego y cuando nos despertemos ser ya tarde", explicó Muñoz.

Y el peligro se acrecienta cuando se cargan estos dispositivos "en una regleta que esté a su vez conectada a otra". "Nunca debemos unir dos", avisa el experto, que llama asimismo a cargar el móvil "apoyado en lugares que no puedan prender fuego, no encima de telas o un sofá". Y también aconseja revisar las instalaciones eléctricas cada cierto tiempo, así como calentadores de gas y braseros, que deberán presentar una llama azulada y viva. Si esta fuera anaranjada, es síntoma de un mal funcionamiento y debe llamarse a un técnico. Precisamente se investiga la mala combustión de una estufa o chimenea como posible origen del incendio de Rábade.

¿Y si ya hay fuego?

Las anteriores recomendaciones son útiles para prevenir los incendios  domésticos, que segaron 13 vidas en Galicia —cuatro en Lugo— en 2022, último año del que hay disponible el balance de fuegos en casas que elaboran Mapfre y APTB. Ese año se "batió récord" en de fallecidos a causa de las llamas en sus hogares, con 176 en toda España, lamentó Muñoz.

Pero, ¿qué pasa si ya ha prendido el incendio? También hubo en la conferencia consejos de 'seguridad activa' en las casas. "Si hay un incendio en el edificio y en la escalera se ve humo, no salgamos al descansillo, porque el humo nos afectará", explicó el experto, que expuso que "el 70% de las muertes en incendios domésticos en España se producen por intoxicación, no por quemaduras".

También ofreció otra clave que puede salvar vidas en momentos críticos: "Si hay fuego debemos cerrar las puertas para que no se extienda. Tendemos a escapar hacia otras estancias y, fruto de los nervios, dejamos todas las puertas abiertas. Eso es peor", explicó.

No echar agua a la olla

Asimismo, se refirió a una de las causas más frecuentes de incendios caseros: dejar una sartén al fuego. En este caso, si prende, "nunca se debe echar agua, sino aplicar un paño humedecido sobre la olla".