El estilo Rueda: gobernar, sin más

Alfonso Rueda en los pasillos del Parlamento. LAVANDEIRA JR
El presidente de la Xunta conmemoró el segundo aniversario de su primera victoria electoral con la agenda de un día cualquiera

No hubo celebración, ni acto festivo, ni balance. Alfonso Rueda y su equipo pasaron el ecuador de la legislatura el 18-F cumpliendo con la agenda prevista, como cualquier otro día. El presidente se limitó a colgar un breve mensaje en la red X desde Oporto, a donde acudió en visita institucional, recordando la victoria electoral de dos años atrás, su primer gran triunfo personal y la quinta mayoría absoluta consecutiva del PPdeG.

Esta vez no hubo referencia al manido sentidiño, pero sí al lema 'Galicia Calidade', que el ruedismo promueve ahora como marca de país y como sello distintivo de una manera de gobernar genuinamente gallega, "otra forma de hacer las cosas" donde manda la normalidad.

El titular del gobierno gallego dice mantener intacta "la fuerza del primer día". Nada de cansancio ni de desánimo, a pesar de que no son solo un par de años, sino casi cuatro los que lleva Rueda ocupando el principal despacho de San Caetano, complejo político-administrativo que conoce bien, porque fue cocinero antes que fraile: desempeñó la consellería de Presidencia trece largos años a la sombra de su mentor, Alberto Núñez Feijóo.

En 2025 Rueda atravesó los dos momentos más críticos de su mandato, de los que salió bien parado, si acaso con una erosión mínima. El caso Villares fue un contratiempo que le afectó casi más en lo personal —por tratarse de un amigo cercano— que en lo político. El entonces conselleiro de Mar fue denunciado en una comisaría de policía de Ferrol por una supuesta agresión sexual a una modelo y presentadora de televisión. El presidente supo de la denuncia en ese momento, pero no forzó la dimisión de Villares hasta que a éste se le notificó la investigación judicial, que por ahora no halló indicios de delito.

De la ola de incendios forestales del verano pasado, el presidente salió tiznado, pero sin quemaduras. El fuego calcinó cerca de 120.000 hectáreas, docenas de viviendas, granjas, naves industriales.... Por suerte no hubo víctimas mortales. Rueda estuvo en primera línea en la gestión de la crisis y se dio toda la prisa que pudo en aprobar y hacer efectivas ayudas a los afectados. En cambio, esperó unos meses para relevar a los máximos responsables de la lucha contra incendios. Quiso hacerlo en frío aunque sin cortar por lo sano.

El Partido Popular de Rueda mantendría la mayoría absoluta si se celebrasen hoy unas nuevas elecciones autonómicas. Las encuestas y los estudios de opinión le siguen siendo favorables. La ciudadanía respalda ampliamente la gestión del sucesor de Feijóo, que tiene ya un perfil propio a la hora de gobernar, en el que prima el trabajo a pie de calle, el contacto directo con la ciudadanía, sobre la labor de despacho.

El presidente se esfuerza en transmitir esa imagen de normalidad y de cercanía en la misma medida en que ha convertido en habitual la comparecencia de conselleiros junto a él en las ruedas de prensa de los consellos, algo que en tiempos de su antecesor era mucho menos frecuente, por ser el suyo un estilo más presidencialista. Eliminó la vicepresidencias y sigue sin tener un portavoz. No quiere primus inter pares. Apuesta por el trabajo en equipo, sin favoritismos, aunque seguro que cada cual intuye qué lugar ocupa en el escalafón

El BNG se las arregla solo

Ana Pontón lo dijo desde el minuto uno. No es que el BNG no simpatice con Gabriel Rufián o recele de su plan de acumulación de las fuerzas para optimizar el voto a la izquierda del PSOE de cara a las próximas elecciones generales. Pero no le ve sentido y lo considera innecesario en el caso de Galicia, porque el nuestro es un sitio distinto a otros territorios. Tenemos un mapa político propio.

Los nacionalistas creen que aquí la suya es una marca muy asentada y al alza, con posibilidades de pasar de uno a dos o incluso tres escaños en el Congreso, de acuerdo con los sondeos "fiables", los mismos que apuntan claramente a que Sumar o la plataforma que lo sustituya perderá los dos diputados que consiguió en 2023 en las provincias atlánticas. Tampoco le dan opciones a Podemos, que desde la etapa de las Mareas no levanta cabeza.

Por algo no hubo ningún representante, ni siquiera oficioso, del Bloque en el concurrido acto de Rufián en Madrid. Agradecen el vaticinio del portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso de que a los de Pontón les va a ir muy bien en las urnas. Sin embargo, tienen claro que su estrategia electoral se decide en Galicia y la determinan su cúpula y sus bases, sin supeditarse a planteamientos estatales, por más que los impulsen dirigentes nacionalistas de izquierdas a los que se sienten afines y con quienes en el fondo compartan el objetivo de cerrar el paso a la ultraderecha en el Gobierno de España.

La organización frentista reconoce que en la comunidad gallega Vox también crecerá, pero parte de muy abajo y carece de una mínima estructura. Seguramente en el BNG confían en que el PP gallego se encargue de cerrarle el paso a los de Abascal, por la cuenta que le tiene. A fin de cuentas pescan en el mismo caladero.

¿Se dispara el acoso escolar?

En el curso escolar 2024-2025 Galicia registró 91 casos de acoso escolar oficialmente confirmados, casi un 70% más que el año académico anterior. Es un incremento preocupante. Así lo reconoce la Consellería de Educación, que sin embargo lo atribuye en gran parte a una "mayor sensibilización" de toda la comunidad educativa, sobre todo a partir de la puesta en marcha de la Estratexia galega de convivencia escolar.

Se trata de una iniciativa que ahora se actualiza para seguir incidiendo sobre todo en la prevención, donde deben implicarse aún más los profesores, las familias y las administraciones.En la mayoría de los casos registrados la sanción a los acosadores suele ser la expulsión del centro entre cuatro días y un mes. Los cambios de centro, el castigo más severo, son mínimos.

Pero las conductas de bullying escolar pueden acabar —y algunas acaban— en los tribunales, no por el acoso en sí mismo, sino por lo que conllevan de trato degradante, amenazas, coacciones o incluso lesiones. Afortunadamente en Galicia, por ahora, ninguno de los casos de bullying en las aulas acabó en tragedia, que se sepa. Pero más vale prevenir que lamentar. Y toda prevención es poca.

Un expreso compromiso feminista

En la toma de posesión de su segundo mandato como Valedora do Pobo, la magistrada (y fiscal en excedencia) Dolores Fernández Galiño reiteró su compromiso feminista y contra la violencia de género. Al final de su intervención, citó a la periodista y escritora Begoña Caamaño -a quien está dedicado este año el Día das Letras Galegas- al afirmar que afronta esta nueva etapa mirando hacia el futuro con esperanza, porque, dijo, "es el tiempo del feminismo, de la justicia, de la igualdad, de la dignidad y, por qué no, de la felicidad". Fernández Galiño subrayó que la institución que encabeza "trabaja siempre con la idea de no dejar a nadie atrás" y tratando de responder más y mejor a "las preocupaciones reales de la gente".

Rescatar la AP-9 sale a cuenta

En una entrevista en la Radio Galega, el conselleiro de Presidencia, responsable del área de transportes de la Xunta, dijo que cree llegado el momento de rescatar la AP-9 y lo ve económicamente factible, contra el criterio del Gobierno central, que descarta el rescate de la autopista porque le resultaría demasiado caro.

Para Diego Calvo, "el coste de las bonificaciones existentes a día de hoy, si se mantienen hasta el final del período de concesión de la autopista, en 2038, es similar a lo que costaría rescatarla". Además critica que se siga bloqueando el traspaso de la autopista a la administración gallega, con "maniobras dilatorias" y contra el criterio reiteradamente unánime del Parlamento gallego.