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El "calvario" que sufren personas con anorexia y bulimia en Navidad

Manjares navideños. AEP
Manjares navideños. AEP

Las comidas sociales se convierten para estos enfermos en un problema y en un desafío, y es posible que se produzco una recaída

 

MADRID/VALENCIA. La Navidad es una época cargada de emociones, de muchos encuentros, de compromisos también, y todo ello acompañado de mucha comida, cuestiones difíciles de gestionar para quienes sufren un trastorno de la conducta alimentaria, como la anorexia y la bulimia, y viven estas fechas como un «calvario».

Lo viven así estas personas y también sus allegados, tal y como señalaron expertos en la materia como Robin Rica, director de la Unidad de Transtornos de la Conducta Alimentaria (TCA) en el Instituto Centta, y María Bustamante, psicóloga sanitaria especialista en psicología infantil y terapia familiar de la misma clínica.

Es un momento en el que se altera la rutina diaria, y esos cambios generan mucha tensión en casa. «La perspectiva de tanta comida, el miedo a engordar, escoger la ropa para los distintos eventos, valorar quién sabe y quién no en la familia acerca del TCA, etc, son cuestiones complicadas», explica Rica.

Estos transtornos, que tienen mucho que ver con emociones no reguladas y tensiones no gestionadas, están muy relacionados con el miedo (a engordar, a crecer, a actuar...), y cuando uno tiene miedo, como comenta el psicólogo de la clínica especializada en el tratamiento de los TCA, «puede atacar, huir o bloquearse».

Se puede producir «tensión con la familia por el menú» y optar directamente por «no acudir a los eventos sociales o inhibirse cuando se está rodeado de gente» en este periodo «delicado» para estas personas y los que les rodean.

Compartir el mantel con la familia, la cantidad de eventos, las miradas, tanta gente, supone «un desafío» para estas personas, que no se sienten preparadas para afrontarlo.

Las comidas sociales se convierten en un problema, ya que estos enfermos «se debaten entre el control y la apetencia de unos alimentos que una parte de sí querría probar», según el experto.

«Sentir la mirada del otro observando lo que como produce ansiedad en estas personas por -detalla Rica- distintos motivos: desde incomodidad al evidenciarse que "como diferente" (menos, alimentos distintos, de manera compulsiva y excesiva...) a la que también genera un pensamiento propio de la enfermedad: "comer es de gordos"».

La Navidad es una época de alta ansiedad y por ello la anorexia y la bulimia se puede agudizar. «Y además el no saber qué hacer, la falta de rutina y actividades, conlleva a estas personas muchas veces a que se refugien más en la enfermedad y empeore la sintomatología o tengan una recaída, al igual que sucede en verano».

Por eso, es importante que los padres y la familia en general consigan diferenciar entre la persona y el trastorno, y que intenten empatizar con la persona que tiene dificultades, «especialmente ampliadas» en estas fechas, según Bustamante.

Conseguir que la persona no se sienta peor que otros días es ya un paso adelante y para eso hay que plantearle opciones que faciliten la convivencia, bajen tensiones y validen las emociones de todos.

«La idea es cooperar con la persona y no excluirla más de lo que la excluye el trastorno», según la psicóloga que participa, junto a otros compañeros, en "Escuela de Padres", un taller para orientar a las familias de chicas y chicos con TCA a cómo afrontar las comidas en familia en las Navidades, los regalos...

¿Como les pueden ayudar? «Las expectativas familiares -responde- suelen incrementar las tensiones, con lo cual lo mejor es explicarles la dificultad que se está viviendo y solicitar respeto, tranquilidad y evitar hacer comentarios críticos y fundamentados en la imagen corporal».

Insistir en la comida no suele funcionar, ya que se reduce a la persona solo al trastorno.

Un videojuego nos enseña a comer bien en estas fiestas
Un nuevo videojuego para tabletas y ordenadores personales protagonizado por un gato glotón y ambientado en la Navidad enseña los principios de una dieta equilibrada, qué alimentos son más saludables y se deben consumir con más frecuencia, y cuáles hay que comer de forma esporádica. El juego educativo, creado por investigadores del Instituto ai2 de la Universitat Politècnica de València, también explica cómo repercute en el organismo un exceso y una baja ingesta de calorías, según la información de la UPV.

Glutton Cat
El protagonista del videojuego, Glutton Cat, está durmiendo cuando, de repente, empieza a caer comida del cielo. El felino corre entonces a comer todo lo que cae al suelo, pero el jugador debe decidir qué alimentos permite que sean ingeridos o no.

Dinámica
Una vez el gato empieza a correr, consume calorías que el jugador deberá reponer y, para ello, tiene que desechar la comida que no quiere que sea ingerida, tratando de que la cantidad y calidad de los alimentos se correspondan con una dieta sana. El juego termina si el gato agota todas sus calorías y se desmaya, o si consume demasiadas calorías y engorda demasiado.

Pirámide nutricional
El investigador del Instituto ai2 José Luis Díez explicó que el juego educa de forma lúdica para aprender a comer de forma equilibrada a través de los principios básicos de la pirámide nutricional y la dieta equilibrada. Ese es el objetivo del videojuego.

El "calvario" que sufren personas con anorexia y bulimia en Navidad