El millonario impacto económico del juego online “en negro” en España

En España, el juego online ha estado regulado desde 2012. La Dirección General de Ordenación de Juego (DGOJ) se ha encargado de regular a los casinos online y portales de apuestas deportivas desde entonces. Ese mismo año, se comenzó a considerar ilegales todas las actividades de juego en línea que los jugadores españoles llevasen a cabo en portales sin licencia o con licencias extranjeras.

Sin embargo, según un informe publicado en Jdigital, un 23,4% de los jugadores españoles recurren a plataformas de apuestas no reguladas en territorio nacional. Yendo más allá, 1 de cada 10 jugadores españoles juega en portales no licenciados. A esto hay que agregar que la encuesta llevada a cabo por el periódico digital solo tomó en cuenta a personas que han jugado en sitios licenciados por el Gobierno, por lo que se asume que el número real es muy superior.

En 2024, el juego online no regulado representó un movimiento económico (y por tanto una pérdida para el Estado) de €231 millones.

¿Por qué los españoles prefieren jugar en casinos internacionales?

Según la encuesta llevada a cabo por Jdigital, los jugadores españoles buscan satisfacer necesidades en sitios extranjeros que los sitios nacionales no pueden cumplir. Las tres razones principales (un 47,4% de todos los encuestados) por las que los jugadores españoles optan por sitios extranjeros es la presencia de bonos, promociones y beneficios de fidelidad.

Un 12,6% afirma que busca estos portales para hacer apuestas deportivas, lo cual puede ir ligado al hecho de que los portales de apuestas internacionales tienen mejores cuotas y mayor variedad de mercados que los sitios licenciados en España.

Asimismo, un 47,5% de todos los encuestados que afirman jugar en sitios online no regulados por la DGOJ afirma no tener idea de que esos portales no son legales en el país. Cabe destacar que todos los casinos y sitios de apuestas cuyo dominio no termina en “.es” son ilegales en España, pues los portales licenciados por la DGOJ requieren el uso del dominio “.es” para poder operar legalmente en el país.

De igual forma, menos de la mitad de los encuestados (un 40,7%) afirma estar al tanto de la existencia de operadores no regulados. Según Casino.com, esto representa una brecha comunicacional entre jugadores y reguladores. 

La competencia y los impuestos, el foco del Estado

Todo esto se traduce en un escenario de competencia desleal. Los casinos en línea licenciados en el extranjero no están obligados a pagar impuestos a Hacienda, lo que les permite ofrecer cuotas superiores en el ámbito deportivo y juegos con retornos más altos.

Además, al no estar sujetos a leyes españolas, no necesitan permisología de la DGOJ, los casinos pueden ofrecer abiertamente juegos que no están permitidos en España como consecuencia de leyes nacionales. Los juegos de ganancias instantáneas, como Crash o Plinko, al igual que juegos de cartas como el póker y el blackjack, están estrictamente regulados en el país y suelen no estar presentes en la mayoría de los casinos online “.es”.

Malo para el gobierno y las plataformas nacionales, pero bueno para los jugadores

España cuenta con regulaciones de juego online bastante estrictas. Los operadores que busquen ser licenciados por la DGOJ deben establecer su domicilio fiscal en España, operar desde el propio país e ir solicitando licencias individuales según las actividades de apuestas que quieran ofrecer en sus plataformas.

Por esto, los portales licenciados en España, en contraste con los portales licenciados en el extranjero, suelen ofrecer un número mucho más limitado de juegos en vivo y virtuales. 

Sin embargo, los jugadores se exponen a multas al jugar en casinos extranjeros, pues desempeñarse en sitios de apuestas no licenciados por la DGOJ está estrictamente prohibido en España. Ahora que entrará en vigencia la ley que permitirá a Hacienda rastrear más fácilmente los pagos hechos por medio de Revolut, el riesgo es aún mayor. 

De cualquier forma, el estudio llevado a cabo por Jdigital deja entrever que una de las razones principales por las que el juego ilegal sigue siendo prevalente en España es porque hay necesidades no satisfechas en el país. La falta de bonificaciones e incentivos de lealtad, sumada a la oferta más robusta que ofrecen los casinos internacionales, suma más de la mitad de las razones dadas por los encuestados para justificar su preferencia por los casinos internacionales.