De Bizum a Revolut: estos son los pagos que Hacienda rastreará uno por uno en 2026

Este cambio revolucionario entrará en vigor el 1 de enero del próximo año y afectará especialmente a los trabajadores por cuenta propia, que deberán adaptarse a cuatro modelos específicos
Aplicación de Bizum en un teléfono móvil. BANCO DE ESPAÑA
Aplicación de Bizum en un teléfono móvil. BANCO DE ESPAÑA

A partir de 2026, se inicia una nueva etapa en el control fiscal de las transacciones económicas digitales en España, donde cada operación realizada a través de medios electrónicos quedará completamente registrada. Esta transformación en la supervisión financiera representa un punto de inflexión en la forma en que se monitorizan los movimientos de dinero, afectando directamente a millones de usuarios de servicios de pago instantáneo y aplicaciones financieras que operan en el mercado español.

La Agencia Tributaria ha estado trabajando intensamente para reforzar su estrategia de control sobre los pagos digitales. En este contexto, Bizum se ha convertido en una herramienta ampliamente utilizada en sectores como el comercio minorista, la hostelería y los servicios personales. Con el objetivo de prevenir posibles fraudes y mantener un registro exhaustivo de estas operaciones, se implementará un cambio significativo a partir del 1 de enero de 2026, en cumplimiento del Real Decreto 253/2025.

  1. ¿Qué información deberán reportar las entidades financieras?
  2. Los cuatro nuevos modelos para autónomos
  3. ¿Cómo afectará a los particulares este cambio normativo?

Este decreto establece que la Agencia Tributaria tendrá acceso total a todas las operaciones bancarias realizadas mediante Bizum, tarjetas de crédito o débito, y aplicaciones financieras como Revolut, Wise o N26. A diferencia de la normativa anterior, que solo obligaba a informar sobre transferencias superiores a 10.000 euros, ahora las entidades bancarias deberán proporcionar datos de todas las transacciones, independientemente de su importe.

¿Qué información deberán reportar las entidades financieras?

A partir de febrero de 2026, cuando se reciba la primera remesa de datos correspondientes a enero, las entidades financieras estarán obligadas a proporcionar informes mensuales detallados. Estos informes incluirán la identidad del receptor, el número de comercio, los terminales de pago utilizados, los importes totales de las transacciones y las cuentas bancarias implicadas en cada operación.

Este sistema de control mensual constituye una garantía para que todas las operaciones queden debidamente registradas, facilitando la declaración de ingresos y evitando posibles sanciones futuras. Los expertos fiscales señalan que este cambio normativo supone un antes y un después en la transparencia de las transacciones económicas digitales en nuestro país.

Los cuatro nuevos modelos para autónomos

Consciente del impacto que esta nueva normativa tendrá sobre el colectivo de trabajadores por cuenta propia, la Agencia Tributaria ha desarrollado cuatro modelos específicos para facilitar el registro de sus operaciones profesionales:

  1. El modelo 170, de carácter mensual, mediante el cual los bancos informarán sobre todos los ingresos generados a través de Bizum o tarjetas de pago.
  2. El modelo 174, que se presentará anualmente y registrará las operaciones con tarjeta que superen los 25.000 euros.
  3. El modelo 181, centrado en préstamos y operaciones inmobiliarias, elemento fundamental para el control de transacciones en el sector de la vivienda.
  4. El modelo 196, que exige información mensual sobre la apertura de nuevas cuentas bancarias y, anualmente, sobre el saldo y los movimientos realizados en las mismas.

Los expertos fiscalistas consultados coinciden en señalar que esta batería de medidas busca no solo incrementar la recaudación, sino también normalizar el control fiscal sobre las transacciones digitales, equiparándolo al que ya existe sobre otras formas tradicionales de pago.

¿Cómo afectará a los particulares este cambio normativo?

Aunque el foco principal de esta nueva regulación está puesto en los autónomos y profesionales, los particulares también se verán afectados de manera indirecta. Las personas que utilicen Bizum o tarjetas para realizar pagos o cobros deberán tener en cuenta que todas sus transacciones quedarán registradas y podrán ser revisadas por Hacienda.

No obstante, es importante aclarar que las transferencias ocasionales entre particulares por motivos no comerciales (como dividir la cuenta de un restaurante, hacer un regalo o prestar dinero a un familiar) no están sujetas a tributación. Sin embargo, los usos comerciales continuados o que supongan una actividad económica encubierta sí podrán ser detectados y sancionados.

En definitiva, el panorama fiscal español experimentará una profunda transformación a partir del 1 de enero de 2026, con un sistema de control que abarca la totalidad de las transacciones digitales. Este cambio, enmarcado en la estrategia global de digitalización de la Administración tributaria, busca reducir la economía sumergida y garantizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales en un entorno cada vez más digitalizado.

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