Las mujeres sufren más el mileurismo y el 40% no llega al salario mínimo en Galicia

Las gallegas precisarían ganar 4.700 euros más al año para equiparar su nómina a la retribución media de los hombres
 
Trabajadoras en una empresa conservera. AEP
Trabajadoras en una empresa conservera. AEP

La brecha salarial entre mujeres y hombres sigue siendo una realidad. Aunque se ha reducido con el paso de los años, está lejos de erradicarse. En Galicia, ellas cobran 4.700 euros menos de media al año que los trabajadores varones. Dicho de otro modo, las gallegas precisarían ganar un 21,6% más para igual la remuneración masculina.

Es un diferencial considerable, aunque más moderado que el casi 35% que había a inicios de los 2000, y no está entre los más altos de España teniendo en cuenta que en Asturias o Madrid, por ejemplo, roza el 30%. Es lo que se desprende de un informe elaborado por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) a partir de datos de la Agencia Tributaria correspondientes a 2024, cuando el sueldo promedio de las mujeres en Galiciafue de 21.821 euros anuales

Más precariedad

Bajo el título 'Brecha salarial, suelo pegajoso y techo de cristal', esta radiografía difundida en la antesala del Día Internacional de la Mujer, deja otros datos indicativos sobre los desequilibrios entre sexos en materia de sueldos. Uno es que, entre las personas mileuristas en Galicia, cerca del 58% son féminas. Se constata así que ellas son mayoría entre quienes se mueven en la barrera de los 1.000 euros, una cuantía con la que es difícil llegar a fin de mes con el actual coste de la vida. 

Además, una parte considerable de las trabajadoras no llegan a ese umbral retributivo al mes. Y es que el 40% de las ocupadas tienen una remuneración inferior al salario mínimo interprofesional (SMI), que en el año al que se refieren estos datos, 2024, se situaba en 1.134 euros brutos al mes en 14 pagas y para este 2026 se ha elevado hasta los 1.221 euros. 

El peso de los cuidados

Así, su peso es mayor que el de los hombres entre las personas ocupadas con tan bajos salarios, lo que constata que ellas sufren más la precariedad, por ejemplo con trabajos a tiempo parcial, muchas veces de forma involuntaria y otras para poder dedicar tiempo al cuidado de menores, personas mayores o dependientes. Una tarea que históricamente han asumido las mujeres, lo que se observa también en que son las que más reducciones de jornada o excedencias solicitan, y que puede influir en su promoción profesional. 

Al respecto, el informe de Gestha revela que la brecha salarial varía considerablemente de unas franjas de edad a otras. Se agranda en aquellas en las que se concentra la crianza de hijos y el cuidado de 
mayores
: se dobla al alcanzar la mujer entre lo 36 y 45 años y se vuelve a doblar a partir de los 65.

En términos relativos, las menores de 18 años ganan un 41% menos que los hombres en Galicia, un diferencial que va disminuyendo conforme las féminas avanzan en su progresión profesional y toca el nivel mínimo entre los 26 y 35 años (10,6%). La tendencia se rompe a partir de ahí y la brecha es especialmente acusada desde los 65 años.

Por sectores, aquellos donde la distancia entre la remuneración media de mujeres y hombres es mayor son el de las entidades financieras y aseguradoras y el de información y comunicaciones.

Comentarios