El absentismo frena la construcción: cada trabajador falta casi tres semanas al año

Un trabajador de la construcción. MANUEL BRUQUE (EFE)
El sector cifra el coste de este fenómeno para sus empresas en España en 3.500 millones, más que la carga del impuesto de sociedades
 

El incremento de las ausencias al trabajo en los últimos años, motivadas fundamentalmente por bajas, se ha convertido en un desafío para empresas de todos los sectores por el impacto que tiene en su actividad y los costes que acarrea. En este caso es la construcción, a través de su patronal nacional (CNC), la que advierte en un informe sobre la magnitud que ha alcanzado el fenómeno del absentismo en esta rama que supera el millón de asalariados en España, con dos datos indicativos: el tiempo no trabajado equivale ya a que cada empleado falte prácticamente tres semanas al año de media y el coste para las empresas supera el del impuesto de sociedades.

En 2025, el absentismo en la construcción se situó en casi 113 horas por asalariado de media, lo que supone el doble que diez años antes. Equivale a no trabajar 14 jornadas de ocho horas o, lo que es lo mismo, casi tres semanas. Este tiempo de trabajo perdido supone el 6,2% de las jornada pactada efectiva, un máximo histórico, frente al 3,6% de 2018, e implica que, de cada 16 empleados contratados, trabajan 15.

Dicho de otra manera, más de 70.000 asalariados de la construcción no trabajaron en todo el año por absentismo, que no se debe equiparar con faltas injustificadas, pues engloba también las bajas y permisos remunerados. 

De hecho, los procesos de incapacidad temporal –enfermedades comunes o bajas por accidente– explican el 72% del crecimiento del absentismo en el sector. Desde 2018, las horas perdidas por este motivo aumentaron un 75%. 

El coste para las empresas

Respecto al impacto económico, la Confederación Nacional de la Construcción cifra en coste para los empresarios en 3.565 millones anuales, casi el triple que en 2018. Señala que equivale al 1,7% de las ventas del sector y "supone una carga incluso superior al impuesto de sociedades".

Esa cuantía engloba los costes directos (633 millones), que incluyen el pago de  cotizaciones sociales del empleado de baja, el abono del salario entre el día 4 y 15 de baja y de eventuales complementos salariales; y los indirectos (2.932 millones), que se estiman como el  valor de las horas de trabajo perdidas.

La patronal destaca que las pequeñas empresas son las más afectadas, pues en ellas recaen dos tercios del coste, frente al 16% de las grandes. 

Las causas del aumento

La entidad apunta a cinco razones principales por las que repunta el absentismo: el ciclo económico; el aumento de las listas de espera quirúrgicas; la mayor demora en el acceso a consultas con especialistas; el envejecimiento de la población ocupada; y la ampliación de permisos legales y la creación de otros nuevos. 

El presidente de la CNC, Pedro Fernández Alén, señala que, aunque la incidencia del absentismo en la construcción pueda ser inferior a la que tiene en otros sectores, "su impacto suele amplificarse por la dependencia de cuadrillas, la secuencia de las obras y el papel estratégico de ciertos oficios", ya que la ausencia de un trabajadores "puede retrasar actividades completas". La patronal propondrá a los sindicatos medida para combatir el absentismo en el convenio colectivo sectorial. 

Observatorio sobre las bajas

El Ministerio de Seguridad Social pondrá en marcha de manera "inminente" el observatorio de la incapacidad temporal para hacer un diagnóstico de la situación de las bajas y mejorar su gestión. Es una de las medidas que el Gobierno planteó este lunes a patronal y sindicatos en el marco de la mesa de diálogo social sobre la materia, que volvió a reunirse tras de siete meses sin hacerlo.

El Ejecutivo la convocó después de que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) advirtiera la semana pasada de fallas en la gestión de estos procesos y atribuyera a la Seguridad Social una "dejadez de funciones" por no intervenir antes.