La brecha de género se reduce en el empleo pero la mujer aún sufre más paro y tiene sueldos más bajos
Como cada año en vísperas del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, vuelven a primer plano los análisis sobre la brecha de género en el mercado laboral a través de cifras que permiten comprobar en qué medida se avanza para acortar unas diferencias entre hombres y mujeres que, si bien se han reducido con el paso de los años, todavía están lejos de erradicarse.
Un muestra de ello es que, en Galicia, aunque la población femenina a partir de los 16 años de edad supera en 108.700 personas la masculina, hay 15.700 mujeres menos que trabajan que hombres ocupados y ellas son 3.700 más en paro. Por tanto, entre la población activa –aquella que trabaja o busca empleo–, las féminas son 12.000 menos.
Estas cifras extraídas de la Encuesta de Población Activa (Epa) correspondientes a la media de 2025 constatan que, a pesar de la progresiva incorporación de la mujer al mercado de trabajo, siguen cargando con tasas de actividad y ocupación más bajas y niveles de desempleo más altos (8,7%, siete décimas más que ellos). Eso sí, las brechas se han reducido claramente en los últimos cinco años.
Con ese telón de fondo, en un informe sobre la materia difundido ayer UGT-Galicia constata un escenario de "maior equilibrio" en términos de empleo, pero señala que las trabajadoras "continúan enfrontándose a situacións de maior precariedade, temporalidade ou segregación ocupacional".
Sobre este último aspecto, las féminas son mayoría en el sector servicios, que engloba el comercio y la hostelería entre otras ramas de actividad (58,7%); también tienen un peso notable en la actividad agroganadera (39%), mientras su participación es más reducida en la industria (29,7%), la pesca y acuicultura (22%) y la construcción, donde son apenas el 10% de los ocupados.
Jornadas parciales y reducidas
Además, ellas siguen siendo las que copan los empleos a tiempo parcial –el 74,5% del total–, en la mayoría de casos de forma involuntaria por no encontrar empleo a jornada completa y también para poder dedicar tiempo al cuidado de menores, personas con discapacidad y mayores. Al respecto, las mujeres siguen concentrando las reducciones de jornada por cuidado legal al solicitar tres de cada cuatro, y las excedencias por cuidado de familiares (80,5%). Mientras, en los permisos retribuídos sí aumenta la asunción de tareas de corresponsabilidad por parte de los hombres.
Hay, además, cientos de mujeres desligadas del mercado laboral para dedicarse a labores del hogar. En 2025 eran 134.900 las inactivas por esa razón en Galicia, frente a apenas 23.900 hombres. Representaban así el 85% de personas en esa situación, esto es, realizando "un traballo duro e invisibilizado" sin remuneración. Para UGT, estos datos "poñen de manifesto que mantense o déficit na corresponsabilidade entre "homes e mulleres", que sigue asumiendo mayoritariamente el rol de cuidadora.
Las disparidades también siguen patentes si se analizan los puestos de mando. El 34,8% de los cargos de dirección y gerencia están ocupados por mujeres, lo que constata el peso predominante de los hombres. En las empresas del Ibex, ellas apenas son el 33% en los órganos de dirección, aunque ha habido un avance claro, pues en 2013 solo representaban el 11,4%.
Ellas cobran 4.300 euros menos al año
La brecha en los salarios de mujeres y hombres se ha reducido considerablemente en los últimos años en un escenario de fuerte revalorización del salario mínimo interprofesional (SMI), que beneficia especialmente a las trabajadoras. Según la última Encuesta Anual de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística (Ine), correspondiente a 2023, las mujeres cobraban en Galicia 23.154 euros al año frente a los 27.480 de los hombres, lo que supone una diferencia del 15,7%. En euros son 4.326 euros menos. Aunque es la brecha más baja desde al menos 2004, la igualdad en este campo sigue siendo una asignatura pendiente.