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La brecha entre la tarifa de la luz más barata y la más cara llega a 200 euros al año

En boca de expertos, es probable que este comportamiento se prolongue, según reflejan los mercados de futuros. ARCHIVO
En boca de expertos, es probable que este comportamiento se prolongue, según reflejan los mercados de futuros. ARCHIVO

Competencia alerta de posibles abusos por parte de las comercializadoras al modificar contratos de electricidad y gas por el encarecimiento de los precios energéticos desde mayo

La elección de la tarifa de la electricidad es una de las claves para ahorrar, junto con trucos como tener contratada la potencia ajustada a las necesidades, tarifas de discriminación horaria, programar el  consumo para las horas en las que la energía resulta menos costosa o incluso disponer de electrodomésticos eficientes. Según el último informe de supervisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la diferencia entre la oferta más barata y la más cara para un pequeño consumidor doméstico oscila entre los 150 y los 200 euros al año. 

Los precios medios se movieron entre los 0,22 euros por kilovatio/hora (kWh) y los 0,27 para hogares que no tienen contratada la discriminación horaria y entre los 0,16 y los 0,20 para los que sí han suscrito esta opción que permite distinguir dos o tres periodos de facturación, con un precio para el kWh más económico en determinadas horas, lo que puede interesar a quienes concentran su consumo en una franja del día o tienen coche eléctrico. 

Es una de las conclusiones del estudio, basado en el análisis de las 545 ofertas de luz activas a finales de 2017 en el comparador online del superregulador, que puede consultar cualquier usuario. El organismo constata que las ofertas "más baratas" para los hogares son, en general, las que se contratan y facturan a través de internet. También apunta que las propuestas a precio fijo por un año del mercado libre que están obligadas a ofertar las comercializadoras de referencia —esto es, con las que se puede contratar el precio voluntario al pequeño consumidor (PVPC), la tarifa regulada para usuarios con una potencia de hasta 10 kilovatios— "continuaron" en el segundo semestre del año pasado "entre las de precios más elevados, aunque sin llegar a ser las más caras". Ante esta realidad, Competencia plantea eliminar la obligación de ofrecer este producto que han contratado unos 2.500 consumidores para escapar a las fluctuaciones de los precios de la energía que influyen en la PVPC.  

En su revisión, los técnicos también hicieron una estimación del ahorro entre la mejor oferta del mercado liberalizado y la PVPC. En el caso de la luz, mientras en informes anteriores quedaba de manifiesto que la PVPC —con 11,5 millones de clientes— era la más competitiva, en 2017 hubo tarifas más baratas en el mercado libre. En concreto, un hogar con discriminación horaria podía desembolsar hasta 70 euros menos al año, 31 sin esta opción. Con todo, asociaciones de consumidores como la Ucgal llaman a meditar bien cualquier cambio, pues salvo contadas excepciones, el precio regulado suele salir mejor para el bolsillo. 

En el caso de las pymes, una mala elección de la tarifa de la luz puede acarrear pagar hasta 3.000 euros más al año

En cuanto a los consumidores que al tener un elevado consumo eléctrico no tienen derecho a la PVPC, caso de las pymes, el impacto entre la oferta más económica y la más cara oscila entre 1.000 y 3.000 euros al año. 

Tras analizar las 108 ofertas del gas natural activas a cierre de 2017, la CNMC concluye que la brecha de precios puede alcanzar los 83 euros al año para un consumidor sin calefacción, escalando hasta los 180 para el que sí usa este combustible para calentar la casa y vive en una zona fría. Estas diferencias son las que soportan los usuarios con derecho a acogerse a la tarifa de último recurso (TUR) que fija el Gobierno, y Competencia constata que se han ensanchado "considerablemente" respecto a años anteriores. Por norma general, al cierre de 2017 el precio medio de las ofertas en el mercado libre "estaba por encima del precio de la TUR", aunque era posible ahorrar algo acogiéndose a la mejor promoción dependiendo del nivel de consumo. 

Para consumidores de gas sin derecho a TUR la diferencia es más acusada, pues al cabo del año pueden gastar entre 633 y 2.927 euros más en función de su elección. 

La CNMC llama a los consumidores a estudiar bien lo que firman y a vigilar la colocación indeseada de servicios adicionales

Competencia también analizó paquetes de luz y gas y concluyó que, "desde mayo de 2014", la contratación de la mejor oferta dual "no solo no supone ningún ahorro frente a la opción de contratar por separado" las más económicas de los dos suministros, sino que, además, "resulta más cara". 

ABUSOS. En cuanto al incremento sostenido de los precios que desde mayo de este año experimentaron tanto el mercado eléctrico como el del gas, el organismo que preside José María Marín Quemada llama a las comercializadoras a "respetar todas las obligaciones de transparencia e información veraz a los consumidores". Ante la decisión de varios grupos de rescindir o modificar contratos "sin mantener las condiciones pactadas", alerta de que estas prácticas "podrían no adecuarse al derecho al dejar la interpretación" del acuerdo a voluntad de la comercializadora. 

Competencia, que llama a los consumidores a estudiar bien lo que firman y a vigilar la colocación indeseada de servicios adicionales, recuerda a las eléctricas que en caso de subir precios, deben comunicar el coste actual, el nuevo y el aumento, además de la posibilidad de rescindir el acuerdo sin costes. El organismo avanza que ya ha abierto expedientes sancionadores.

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