Llega el 'palo' a los sueldos más altos con una cotización adicional para apoyar las pensiones

Billetes de diferentes cuantías. PIXABAY
Las nóminas que superen los 4.909 euros al mes tendrán un recargo extra a partir de enero que se repartirá entre empresa y trabajador. Se aplicará a salarios que superen la base máxima de cotización 
 

Llega el momento de que los salarios más altos empiecen a ver plasmada en la nómina una cotización adicional para contribuir a financiar el sistema público de pensiones y blindar su sostenibilidad futura. Será a partir de enero cuando se aplicará la denominada cuota de solidaridad a los sueldos que superen la base máxima de cotización, que en 2025 se situará en 4.909 euros al mes o, lo que es lo mismo, 58.908 euros al año.

Ese recargo se repartirá entre empresario y trabajador, aunque no en la misma proporción: en torno al 83,4% correrá a cargo del empleador y cerca del 16,6% recaerá en el asalariado.  

Esta medida forma parte de la reforma de las pensiones aprobada en marzo de 2023, que también estableció que las bases máximas de cotización deben subir cada año entre 2024 y 2045 el IPC de los doce meses anteriores a noviembre más un 1,2%.

En base a ello, para 2025 la subida será del 4%, hasta esos 4.909 euros al mes. La razón es que el coste de la vida acumuló entre diciembre de 2023 y noviembre de 2024 un alza media del 2,8% –este dato se confirmará el día 13–, a la que habría que sumar el 1,2% adicional establecido.  

Hasta ahora, los sueldos superiores a la base máxima de cotización pagaban a la Seguridad Social lo mismo que los que quedaban por debajo de ese límite. A partir de enero soportarán ese cuota solidaria, que variará en función de cuanto excedan la base máxima de cotización.

En 2025, el recargo será del 0,92% para la parte del sueldo que supere en hasta un 10% esa referencia; del 1% si la excede entre un 10 y un 50%; y de un 1,17% para el tramo que rebase la base máxima más de un 50%. 

Así se aplicará

A modo de ejemplo, aquellas remuneraciones que oscilen entre 4.099 y 5.400 euros al mes abonarán una cotización adicional de 4,5 euros al mes –54 euros al año–. Al ser un sistema progresivo, si el salario supera en hasta un 50% la base máxima, esto es, si se cobran un máximo de 7.363,5 euros al mes, habría que aplicar la cuota de solidaridad sobre la cantidad que excede la base máxima en dos tramos: hasta un 10% por encima se aplicará el 0,92% de recargo y a partir de ahí un 1%, de manera que se contribuiría con 24,13 euros más al mes.

Si la nómina supera el 50% de la base máxima, se aplicarían los tres tipos de cotización adicional en sus correspondientes tramos.

En 2045, cuando la medida esté desplegada al completo, el primer tramo tendrá una cuota del 5,5%, al segundo se le aplicará un recargo del 6% y al tercero, del 7%.

Esta cotización extra no genera derecho a una pensión mayor en el momento de jubilarse y afecta a los trabajadores por cuenta ajena, no al autónomo, que ya tiene establecido su propio sistema de cotización en base a ingresos reales. 

Sobrecotización generalizada

Junto al estreno de esta cuota solidaria, en 2025 volverá a subir la sobrecotización a cargo de empresas y trabajadores para financiar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, esto es, la ‘hucha de las pensiones’, fruto de la aplicación del mecanismo de equidad intergeneracional (MEI).

La aportación extraordinaria pasará del 0,7% de este año al 0,8%, tanto para asalariados como para autónomos y sea cual sea el salario. Subirá una décima por año hasta alcanzar los 1,2 puntos en 2029.