La flota se alza contra las nuevas medidas de control: "Somos pescadores, no delincuentes"
Barcos amarrados, lonjas sin actividad y concentraciones contra las nuevas medidas introducidas por el Reglamento Europeo de Control de la Pesca. Es el ambiente que se respira hoy en los puertos gallegos y de otras comunidades costeras en España para reclamar que se suavicen unas exigencias que abocan a la flota de bajura a pesar y anotar todas las capturas desde el kilo cero y a dar preaviso de llegada a puerto con cuatro horas de antelación.
Con esa ola de movilizaciones, el sector busca ejercer presión ante la reunión prevista para estar tarde en Madrid con la secretaria General de Pesca, Isabel Artime. En Galicia, la jornada comenzó con concentraciones ante la sede de la Delegación del Gobierno en A Coruña y en zonas costeras de las Rías Baixas o de A Mariña, como Celeiro, donde esta mañana hubo una concentración. Tanto en este puerto como en el de Burela la estampa era la de barcos amarrados.
Además, una delegación gallega viajó en autobús a Madrid para apoyar las reivindicaciones que hoy llevarán a la reunión e incidir en que las nuevas exigencias son "inasumibles". Hay convocado un paro nacional dela flota y una concentración a partir de las 15.00 horas frente a la Secretaría General de Pesca.
"É imposible cumprir", remarca el presidente de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores, José Antonio Pérez Sieira. "Non imos saír ao mar para que nos multen todo o día", afirma, para pedir al ministerio "flexibilidade se non quere ter a todo o sector primario parado".
Manifiesto del sector
En un manifiesto elaborado por la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, el sector denuncia "la desproporción" de las nuevas obligaciones de control pesquero, alerta sobre el riesgo para el empleo y las comunidades costeras y reivindica una normativa "realista, justa y compatible con el trabajo en la mar".
El documento advierte que las modificaciones del Reglamento de Control "amenaza la viabilidad económica del conjunto de la flota, incrementa los riesgos de seguridad marítima y pone en peligro un modelo pesquero que ha demostrado ser compatible con la conservación de los recursos y el equilibrio ecosocial del litoral".
Con ese telón de fondo, reclaman "reglas proporcionadas" y "no legislar de espaldas" a la flota. "Somos pescadores, no delincuentes", clama el sector, que amaga con un paro indefinido si no obtienen hoy soluciones.