Pesca suavizará las nuevas medidas de control de la UE y frena el paro de la flota

Flota amarrada en Burela. Carlos Castro (EUROPA PRESS)
El clamor del sector surte efecto: se eliminará la obligación de declarar capturas desde el primer kilo y el preaviso de cuatro horas de llegada a puerto

Barcos amarrados, lonjas cerradas y numerosas concentraciones en puertos gallegos y de otras partes del litoral español, así como ante delegaciones y subdelegaciones del Gobierno. Es el escenario que dejaron este lunes las protestas de la flota contra las nuevas exigencias que impuso a la bajura el Reglamento Europeo de Control de la Pesca.

El clamor llegó desde diversos puntos del país –entre ellos Galicia– a Madrid con la movilización organizada a las puertas de la Secretaría General de Pesca, donde un nutrido grupo de representantes de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores y de la patronal Cepesca se reunió a primera hora de la tarde con la titular de ese departamento, Isabel Artime, con una reivindicación clara: una solución que librara a la flota costera de unas normas "de difícil o imposible cumplimiento"

La presión de los últimos días surtió efecto y el Ministerio de Pesca accedió a introducir algunas flexibilidades para facilitar la aplicación de la normativa europea, que desde el pasado día 10 introdujo una serie de novedades que pusieron en pie de guerra al sector. El compromiso de suavizar las exigencias aleja el fantasma de un paro indefinido de la flota, que amenazaba con provocar una escasez de pescado fresco y con causar un roto económico al propio sector, que este martes vuelve al mar.

Anotación de capturas

Una de las cuestiones que la flota pedía modificar era la nueva obligación de anotar en el diario de a bordo todas las capturas por especie, desde el primer kilo –antes solo se exigía la declaración a partir de 50 kilos–, con un margen de error del 20% entre el peso declarado y el real desembarcado y el riesgo de multas en caso de no ajustarse.

Pesca se comprometió a adaptar una resolución para fijar que "los errores u omisiones" en la estimación de las cantidades para especies con capturas inferiores a 50 kilos "no constituirán una infracción", siempre y cuando la declaración de desembarque –que se hace una vez se recoge la nota de venta– indique la cifra correcta.

España pedirá a la Comisión Europea que modifique el reglamento de control para incorporar esa flexibilidad y que, mientras tanto, adopte un acto delegado que garantice que esos errores en las anotaciones no podrán considerarse una falta grave.

La flota también queda liberada de la obligación de anotar los datos de las capturas en cada lance de pesca. Bastará con que se facilite "al menos una vez al día, antes de la entrada a puerto o en el lugar de desembarque".

Preaviso de llegada a puerto

El tercer foco de alivio para el sector es que se eliminará la nueva obligación de avisar con cuatro horas de antelación cuando el barco ponga rumbo a puerto, con excepción de los casos en los que ya existe esa exigencia y plazos específicos de preaviso para los buques, como los que llegan con más de 10.000 kilos o capturan especies como el atún rojo.

"As confrarías de pescadores xuntas poden", proclamó el presidente de la federación nacional y patrón mayor de Burela, Basilio Otero. El sector se negaba a salir al mar a "pescar multas".