El precio medio de los coches nuevos modera su subida pero ya está en 23.400 euros en Galicia
Comprar coches nuevos exige un esfuerzo económico cada vez mayor tanto para las familias como para las empresas que renuevan o refuerzan sus flotas. Prueba de ello es que, en los últimos cinco años, el precio medio de los vehículos en Galicia acumula un incremento del 27%, que fue especialmente intenso en 2022 y 2023. A partir de ahí, el ritmo de subida se ha moderado, aunque se mantiene esa tendencia. En 2025, el precio medio se situó en 23.399 euros –con la carga fiscal incluida–, lo que supone un tímido 0,6% más que un año antes.
El dato se extrae de la estadística del impuesto de matriculación que publica la Agencia Tributaria, en base a la cual es posible concluir que los automóviles llevan doce años encareciéndose y que su precio medio está cada vez un poco más lejos de los 15.600 euros pagados en promedio por los vehículos matriculados en 2013.
Las causas de la escalada
A la hora de analizar las razones por las cuales los vehículos han subido tanto de precio hay que tener en cuenta un cúmulo de circunstancias. Ha influido, por un lado, la subida de los costes de las materias primas, la electricidad o el transporte. Además, en plena pandemia la escasez de microchips afectó a la producción y lastró la oferta, llegando el comprador a tener que esperar meses para recibir el coche. Ese contexto también empujó al alza los precios.
Las marcas y distribuidores pasaron además unos años más delicados por la caída de las ventas –ahora en fase de recuperación–, por lo que jugaron con los precios para tratar de aumentar la rentabilidad por cada matriculación.
Por otra parte, las normativas medioambientales europeas son cada vez más estrictas y obligan a los fabricantes a invertir dinero en tecnologías de bajas emisiones y en motores más eficientes. Además, los coches nuevos incorporan cada vez más sistemas de seguridad y ayudas a la conducción.
Esta escalada complica el acceso a la movilidad a las clases medias y, sobre todo a las bajas, en un contexto de encarecimiento generalizado del coste de la vida. Aun así, el año pasado se matricularon más turismos y todoterrenos que en 2024 –en Galicia fueron 30.177, un 8,7% más–. Las estadísticas de ventas reflejan una presencia creciente de marcas chinas, que precisamente tienen entre sus principales ganchos el precio.
¿Por qué cae la producción?
La actividad de la industria automovilística en España se resintió el año pasado. La producción de turismos se redujo un 5,7% con respecto a 2024, con la fabricación de 1,81 millones de unidades. Así se desprende del balance difundido por la patronal española de fabricantes Anfac, que vincula la caída con "la menor demanda procedente de los principales mercados europeos y la adaptación de las factorías a los nuevos modelos electrificados".
Los modelos diésel y gasolina lideran el descenso en las cifras de producción, con desplomes del 38 y 22%, respectivamente, en un escenario en el que la demanda de estas motorizaciones va a menos. Pero también bajó la fabricación de eléctricos puros (-7,8%), hasta 81.525 unidades. En cambio, repuntó el ensamblaje de híbridos, tanto enchufables como convencionales (en torno al 34% en ambos casos).