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Un año sin patrón en la patronal

Antón Arias, en enero de 2018. AEP
Antón Arias, en enero de 2018. AEP

Después de tres relevos en poco más de 24 meses, la CEG lleva ya 12 sin presidente. La votación de los nuevos estatutos en febrero se antoja clave para desbloquear la situación de interinidad

Hace un año que Antón Arias dio por "esgotado" su proyecto para la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG). Faltaban unos días para su primer aniversario en el cargo y anunció que se iba, convirtiéndose en el tercer presidente de la patronal que abandonaba el puesto de forma precipitada en poco más de dos años. Y escenificando la gravedad de una crisis interna alimentada por una división que ya venía de más atrás. Ese asiento de difícil acomodo sigue vacío, en una situación de interinidad que ya dura más que los mandatos de los dos últimos presidentes. Todavía no se sabe cuándo llegará a su fin.

Después de que el año pasado la organización apuntase dos fechas para elegir a su noveno presidente, y al final tuviese que descartarlas, la definitiva sigue pendiente, porque antes deberá votar otra cosa: sus nuevos estatutos. Eso que es una vieja cuenta pendiente de la CEG está previsto que se haga por fin en febrero —en una asamblea apuntada para el día 21—, para completar un proceso iniciado por el grupo de trabajo que se constituyó el pasado verano con el cometido de elaborar un borrador.

El resultado de esa votación se antoja clave para desbloquear la situación de la patronal, porque ya está en sus planes relanzar después el proceso de elección de presidente, pero si no consigue aprobar unas nuevas reglas el escenario que se abriría ante la organización no sería diferente al de los intentos frustrados antes. Está por ver si, de cara a esa asamblea que aún está por convocar oficialmente, el proyecto estatutario reúne el apoyo necesario, que no es poco. No en vano, su aprobación requiere una mayoría reforzada: al menos el 75% de los votos.

NUEVAS NORMAS. La propuesta que está sobre la mesa contempla, de entrada, novedades como una limitación de dos mandatos de cuatro años para la presidencia, que, además, sería incompatible con la de otra patronal. También prevé restricciones a la delegación de voto, por ejemplo, y revisa la representación de las organizaciones sectoriales en la CEG. Con este punto de partida, la junta de vicepresidentes —el órgano que dirige la confederación en este período de interinidad— decidió ayer mismo que la junta directiva debata el 4 de febrero sobre el borrador y las aportaciones recibidas. A partir de ahí, le tocará llamar a votar el día 21 de ese mes, según apuntan fuentes de la patronal.

La aprobación de las nuevas normas internas para la organización despejaría el camino para elegir presidente antes de mayo

A la espera de esa asamblea, los planes de la CEG apuntan más allá, y la pueden llevar a elegir al fin presidente antes del mes de mayo. En noviembre ya anunció que comenzaría a pensar en fechas, y la convocatoria tendrá que realizarse con al menos 45 días de antelación. Deberá asegurarse en cualquier caso de lanzar el proceso con mejores perspectivas que en 2018, cuando, tras la renuncia de Arias, primero apuntó al mes de mayo y después a julio, y acabó por anular esa segunda asamblea porque no había candidatos.

Así las cosas, la patronal tiene ante sí el reto de restañar las heridas de años marcados por la división interna, el deterioro de su imagen y unas dificultades económicas que la situaron al borde del concurso acreedores, evitado con la firma de una hipoteca en el mandato de Arias y tras un plan de severo ajuste diseñado en el de Antonio Dieter Moure que incluyó despidos. Frente a ese desafío, en la historia reciente de la CEG se han impuesto las diferencias, para la presentación de candidaturas a la presidencia y, después de las elecciones, para la gestión.

Tres salidas prematuras
2013-2015: José Manuel Fernández Alvariño
Más de un año de bloqueo y críticas a sus contrataciones llevaron al vigués a convocar elecciones e irse 20 meses antes de acabar el mandato.

2016: Antonio Dieter Moure
El ourensano dimitió cuando aún no llevaba 9 meses en el cargo, perdido el respaldo de la única patronal provincial que lo apoyaba, la coruñesa.

2017-2018: Antón Arias
Tampoco el coruñés Arias celebró el primer aniversario de su presidencia, por días. "Mináronme os que xa non me apoiaban", dijo tras renunciar.

Un año sin patrón en la patronal
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