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España empieza a pagar por las 8.500 millones de bolsas de plástico que usa

Una mujer emplea una bolsa biodegradable en un supermercado italiano. EFE
Una mujer emplea una bolsa biodegradable en un supermercado italiano. EFE

La aplicación de esa exigencia tendrá un margen de dos meses por la adaptación ▶ Los precios recomendados van desde los 5 céntimos para las más ligeras, a los 15

Los españoles consumimos 8.476 millones de bolsas de plástico cada año, una media de unas 180 por habitante y año, el equivalente a una cada dos días según la memoria sobre reducción del consumo de estos elementos, cuya entrega gratuita quedo prohibida con el principio del año.

Una ley que obliga a cobrar entre cinco y treinta céntimos por cada bolsa que entregue un comercio. El Gobierno ha dado dos meses de margen, hasta el 1 de marzo, para adaptarse. A partir del primero de marzo de este año se prohibirá la "entrega gratuita" a los consumidores de bolsas de plástico ligera y con espesor igual o superior a 50 micras, exceptuando ligeras —aquellas que se usan para contener alimentos o por razones de higiene—.

Aunque hay muchos establecimientos en los que ya se paga por las bolsas, a partir de dicha fecha, será obligatorio que los comerciantes cobren una cantidad, por cada bolsa de plástico que proporcionen y deberán informa de ello a los consumidores exponiendo los precios en un lugar visible.

La memoria establece unos precios orientativos para estos productor en función de su espesor, así en las de menos de 15 micras para usos por razones de higiene o que se suministran como envase primario para alimentos a granel como frutas, legumbres, carne o pescado se fija en 5 céntimos de euro; entre 15 y 29 micras, 10 céntimos de euro y para las de más de 30 micras, 15 céntimos de euro por bolsa.

A partir de 2020 se prohibirá la entrega de bolsas de plástico ligeras o muy ligeras, excepto si son de plástico compostable, quedando además prohibida la entrega de las denominadas de plástico fragmentable. Igualmente, las de un espesor igual o superior a 50 micras —las de menos son ligeras)— deberán contener un porcentaje mínimo de 30 por ciento de plástico reciclado.

El Real Decreto tiene como finalidad reducir el consumo de bolsas de plástico y cumplir con la normativa europea, incorporando la directiva de la Unión Europea de 2015, que obliga a informar sobre la cantidad de bolsas que se ponen en el mercado, lo que conlleva la creación de una sección de productores y un registro de los mismos.

La memoria de impacto detalla además que su puesta en marcha tendrá efectos positivos sobre la competencia y desde el punto de vista de las cargas administrativas supondrá un impacto de unos 3.400 euros para inscribirse en el registro y 136 euros anuales. Esta medida supone un "ahorro" respecto a la presentación de información en las comunidades y ciudades autónomas, que en conjunto requeriría para este trámite una cantidad superior a los 67.000 euros.

El gasto máximo en el consumo de bolsas hasta enero de 2020 se incrementaría en unos 653 millones de euros, lo que sumado a los a los 146 millones actuales —según datos de 2014—, supondría en conjunto algo más de 800 millones de euros. No obstante, la aplicación del real decreto repercutirá positivamente en la reducción del número de bolsas de platico abandonas, por lo que tendrá impacto positivo en otros sectores como el turismo o los servicios de limpiezas.

España empieza a pagar por las 8.500 millones de bolsas de plástico...