Un estudio sobre peces podría revolucionar el tratamiento contra el insomnio

Pez cebra. NERYX/GETTY IMAGES
La investigación, el la que participa el CSIC, revela la existencia de neuronas que actúan como "interruptoras" del sueño y la vigilia

Una investigación internacional con participación gallega ha descubierto un nuevo circuito cerebral, hasta ahora desconocido, que funciona como interruptor del sueño en los peces cebra. Una novedad que podría aportar claves para tratar trastornos como el insomnio en seres humanos.

El estudio ha sido publicado en la revista Current Biology y ha sido elaborado por el Instituto Tecnológico de California en colaboración con el grupo Biotecnología Acuática del Instituto de Investigaciones Mariñas del CSIC –con sede en Vigo–, la Universidad Estatal de California y la Universidad de Exeter.

En concreto, el hallazgo se centra en un grupo específico de neuronas que expresan los genes Qrfp y Pth4 y que actúan como promotoras del sueño en los peces. Para analizar su función, los investigadores emplearon técnicas de edición genética en larvas de pez cebra —un modelo ampliamente utilizado en biomedicina por sus similitudes con el cerebro humano— y examinaron el hipotálamo de ejemplares que carecían de uno u otro neuropéptido, con el fin de evaluar su papel en los ciclos de sueño y vigilia.

Los resultados apuntan a que las moléculas Pth4 son las principales responsables de activar el descanso. Lo hacen a través de un doble sistema: por un lado, inhiben las neuronas que promueven la vigilia y, por otro, estimulan aquellas que favorecen el sueño.

Cabe resaltar que estas células nerviosas no actúan de manera aislada, sino que se comunican con otras regiones profundas del cerebro mediante neurotransmisores como la noradrenalina y la serotonina, lo que facilita una transición progresiva y coordinada entre ambos estados. "Es un proceso mucho más dinámico y coordinado de lo que se pensaba", apunta Josep Rotllant, investigador del CSIC y jefe del grupo Biotecnología Acuática.

La investigación revela, además, que estas neuronas se activan especialmente cundo el pez permanece despierto durante periodos prolongados de tiempo, formando parte del sistema que mide la necesidad acumulada de descanso.  De este modo, el mecanismo garantiza el sueño en momentos críticos, protegiendo funciones esenciales como la memoria, la reparación celular y el equilibrio energético.

¿Y en seres humanos?

Tal y como explica Rotllant, aunque los seres humanos "no poseen exactamente la misma molécula" que los peces cebra, los científicos consideran que este mecanismo —que ayuda a ahorrar enegía y mantener el equilibro del organismo— refleja "un sistema evolutivo antiguo" compartido entre distintas especies.

"Su comprensión podría abrir nuevas vías para tratar el insomnio y otros trastornos del sueño", concluye el experto.