La primera planta de chips fotónicos de España estará "plenamente operativa" en Vigo en 2027
La primera factoría de chips fotónicos de España echa a andar en Vigo con el horizonte puesto en construir un ecosistema especializado que abarque desde el diseño hasta el empaquetado de los componentes y que permita satisfacer la demanda en Europa de estos semiconductores, lo que convertirá esta planta en "una de las joyas de la corona de la revolución digital española", integrándola "en la cadena de montaje europea de chips de última generación, un ámbito imprescindible para la soberanía estratégica nacional y comunitaria", dado que la UE copa menos del 10% de la capacidad mundial de producción en este ámbito.
Una primera piedra y una cápsula del tiempo fueron los simbólicos elementos que el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, y el alcalde de Vigo, Abel Caballero, enterraron este viernes en la parcela del Parque Tecnolóxico e Loxístico de Valladares donde se levantará esta planta de chips fotónicos de Sparc que, según las previsiones, estará ya "plenamente operativa" a lo largo de 2027.
Al comienzo, se estima que tendrá una capacidad de producción de 1.500 obleas al año al comenzar su producción, pero el objetivo es que crezca hasta alcanzar las 20.000 anuales, "con nulo o mínimo impacto medioambiental", para aprovisionar de estos componentes –que como su nombre indica utilizan partículas de luz en lugar de electrones para procesar y transmitir datos a velocidad superior a los que emplean electrones– a industrias de todo el mundo de sectores como la automoción, las telecomunicaciones, la computación cuántica, la electrónica de consumo, la defensa, el aeroespacial o la medicina.
Ya cuenta con los primeros prototipos
No obstante, la operativa de Sparc está ya en marcha, dado que, después de que en noviembre se adjudicase la licitación de las obras para la construcción del edificio, se han iniciado ya las labores de diseño de la "sala limpia" de última generación de 1.600 metros cuadrados que albergará la fábrica y la contratación de los tres responsables técnicos de la misma.
Además, según informó el ministro, "ya se han desarrollado los primeros prototipos de chips", lo que ha permitido que comience "a negociar acuerdos comerciales con empresas internacionales de ámbitos como las telecomunicaciones".
David Regades, delegado del Estado en la Zona Franca de Vigo, precisó que en estos momentos hay "más de 25 trabajadores" desarrollando los sistemas y la forma de producción y el año que viene, cuando arranque la producción de las primeras obleas fotónicas, "estarán más de 200 personas directas" empleadas en puestos "de alto valor", a las que se sumarán alrededor de 550 trabajos indirectos vinculados.
Sectores de defensa y aeroespacial
El acto tuvo lugar casi cinco años después de que la Zona Franca y la Universidade de Vigo, donde nació el proyecto, presentasen la iniciativa como candidata a recibir fondos europeos de recuperación Next Generation.
El Ministerio para la Transformación Digital participa en la empresa con una inversión de 17,2 millones de euros a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, que buscará "sinergias" con otras empresas participadas. El grupo tecnológico Indra posee el 37%.
"La fábrica de chips sitúa a Vigo en el pódium de iniciativas europeas que buscan garantizar la soberanía tecnológica en un ámbito crítico para los sectores de defensa y aeroespacial" y "contribuirá, además, a desarrollar el tejido productivo local, a crear riqueza y a generar empleo altamente cualificado", destacó Manuel Escalante, jefe de tecnología de esta compañía inmersa, entre otros, en estos dos campos.
Por su parte, Abel Caballero equiparó el proyecto con la llegada de Citroën a Vigo.
"Este é un proxecto no que se leva traballando moito tempo e que contén todos os elementos que nos fan felices: colaboración entre institucións, entre a academia e o mundo empresarial, público-privada, e que ademais está facendo que a alta tecnoloxía se implante en Vigo, que seguramente será o nacemento dunha liña industrial moi importante, moi de futuro", declaró el reitor de la UVigo, Manuel Reigosa.