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Velutina: la amenaza está en el aire

Vista de un ejemplar de una avispa asiática del nido que estaba oculto tras la maleza, en O Porriño - Avispa velutina
Vista de un ejemplar de una avispa asiática del nido que estaba oculto tras la maleza, en O Porriño - Avispa velutina

La muerte de un varón en O Porriño por picaduras de avispa asiática, el segundo óbito por esta causa en Galicia, vuelve a poner el foco en esta especie invasora que ya supera en número a la autóctona. Está presente en tres de cada cuatro concellos y los apicultores reclaman más medios a la Xunta para ponerle coto.

Nadie está a salvo del ataque de las avispas velutinas, tan imprevisible como lo pueden ser sus consecuencias. Esta especie invasora penetró en la comunidad en 2012 procedente de Francia —adonde había arribado previamente a bordo de un carguero asiático— y desde entonces se ha cobrado dos vidas. La última, la de Ángel González, un vecino de O Porriño que falleció el martes en su finca cuando talaba un manzano. Con lo que no contaba es que el árbol albergaba un nido de velutinas que salieron en tromba a por él y a por otro hombre que lo acompañaba y que logró salvarse corriendo a refugiarse en una casa cercana. Ángel, de 54 años, no corrió la misma suerte y 25 mordeduras de avispas simultáneas acabaron con su vida en el acto. Todo apunta a que no era alérgico, pero no pudo sobrevivir a la toxicidad de tal cantidad de veneno en su sangre.

Aunque estos insectos predominan sobre todo en el medio rural, también se ha detectado su presencia en las ciudades gallegas, donde anidan en chimeneas y recovecos de los edificios y además a gran altura —frecuentemente en séptimos u octavos pisos—, lo que hace muy difícil encontrar sus refugios. De todas formas, en el ámbito urbano no se han registrado casos de peligrosidad para el hombre más allá de picaduras aisladas, ya que el verdadero riesgo viene cuando alguien se acerca o intenta retirar sus nidos. Es entonces cuando atacan. Y esta tarea la realizan en las urbes profesionales con sus respectivos trajes y medidas de protección.

Xesús Asorey Presidentede Aga

"A vespa asiática non é máis agresiva que a autóctona e tampouco ten máis veleno, pero ataca nun número moito maior"

 

El problema reside, pues, en el campo, donde una tarea rutinaria como desbrozar maleza, talar un árbol o limpiar un tejado puede convertirse en una auténtica pesadilla si una avispa reina ha optado por establecer allí su colonia.

Si se trata de avispas comunes hay peligro, y este se multiplica exponencialmente si son velutinas. Y es que las primeras forman comunidades de "entre 200 e 400", mientras que las segundas conviven en grupos de "en torno a 15.000 ou 18.000", explica el presidente de la Asociación Galega de Apicultura (Aga), Xesús Asorey. Del total del enjambre solo ataca un número residual de ejemplares. Por tanto, si un particular se topa con un nido de autóctonas, podría ser atacado por una, dos o tres avispas, pero en el caso de las velutinas serán veinte o más.

"As asiáticas non son máis agresivas que as de aquí e as picaduras son igual de velenosas", aclara Asorey, que pone el foco del riesgo de las velutinas "no seu elevado número, pois a día de hoxe son moitas máis que as comúns". Además, pese a que la Xunta asegura que ‘solo’ están presentes en tres de cada cuatro concellos, el presidente de Aga afirma que "xa os colonizaron todos; incluso se viron exemplares en zonas como A Fonsagrada e O Courel, ás que teóricamente non chegaran". A Mariña lucense y la cornisa atlántica las tienen totalmente ‘tomadas’.

Francisco Carballada Jefe de Alergología del Hula

"Los alérgicos deberían llevar inyecciones de adrenalina. En los demás casos, no es necesario ir al médico si es una picadura"

 

USAR TRAJES DE PROTECCIÓN. Así las cosas, la única medida de prevención ante los ataques de velutinas, y avispas en general, es utilizar buzos de protección similares a los de los apicultores en caso de que se vayan a realizar tareas en zonas en las que pudiesen anidar estos insectos, como huertas o montes. Estos trajes se venden en internet y tiendas especializadas a precios que parten de los 40 euros y pueden salvar vidas.

Su uso lo aconseja el biólogo e investigador de la Universidade da Coruña Martiño Cabana, quien incide en que "a convivencia entre os humanos e as velutinas será cada vez maior e debemos acostumarnos a protexernos fronte a elas". A la hora de talar o podar un árbol, por ejemplo, sugiere observar detenidamente que no haya nidos en él y, en caso de que hubiese, contactar "sempre con profesionais" para que ellos se encarguen de eliminarlos —normalmente mediante sellado, veneno o incluso quemándolos—.

¿CUÁNDO IR AL MÉDICO? En la recomendación de "no tocar nunca un nido" también incide el jefe de la unidad de Alergología del Hospital Lucus Augusti, Francisco Carballada, quien corrobora que "el veneno de velutina no es mayor que el de la avispa común, el problema es que atacan en grupos más grandes", como también observó este miércoles la conselleira de Medio Rural, Ángelez Vázquez.

Martiño Cabana Biólogo de la UDC

"A convivencia coas velutinas será cada día maior e debemos previrnos con traxes de apicultura ao talar árbores ou desbrozar"

 

En caso de picaduras múltiples el doctor Carballada aconseja llamar de inmediato al 112 o 061 y, mientras se espera, "aplicar hielo en la zona y si fuese posible tomar también un antihistamínico". Dos remedios que serían suficientes, dice, si solo se tratase de una o dos mordeduras, con lo que no haría falta asistencia sanitaria al menos que la persona sea alérgica, condición que se da en "un 5% de la población gallega". "Normalmente los alérgicos lo saben y llevan encima adrenalina autoinyectable, muy efectiva contra todo tipo de picaduras", observa el doctor Carballada, que atribuye la muerte en O Porriño a una "intoxicación por veneno y no a una reacción alérgica", como sí fue el caso del otro fallecido en Galicia por este motivo: un sexagenario al que picó una única velutina en Cariño. Por eso recomiendan vacunarse.

"VIÑERON PARA QUEDAR". Al margen del riesgo para la población, la presencia de avispas asiáticas supone "un problema de primeira orde para o ecosistema e a sostenibilidade da comunidade, incluso para a economía", alerta el presidente de los apicultores gallegos, Xesús Asorey, quien no duda en hablar de plaga. "Cada ano avanzan nun radio de 100 kilómetros, está claro que xa é imposible eliminalas, e aínda que o fixésemos, voltarían ocultas en mercadoría desde o estranxeiro", explica el apicultor, que también ve el clima gallego como un factor que favorece su presencia.

Asorey y el biólogo Cabana coinciden en que la velutina está "rompendo o ecosistema galego" ya que devora sin contemplaciones el resto de insectos polinizadores, desde abejas a moscas. "Por tanto tamén está minando a produción de froita, e de aquí a uns anos pode haber un problema grave se a situación non se atalla".

TRAMPAS PARA REINAS. Y las soluciones pasan, según él, por colocar trampas —recipientes con las atrae con un líquido, a veces cerveza o vino, y después las atrapa—. Desde la Xunta aseguraban el miércoles que en lo que va de 2017 se han colocado 19.244 de estos artefactos pero, para Asorey, no se instalan en el periodo ni en el número adecuado. "Necesitamos a axuda da Consellería de Medio Ambiente para que instale moitas máis trampas e, sobre todo, desde febreiro ata verán, que é cando se caza as raíñas. Eliminando unha raíña asegurámonos miles de velutinas menos", explica. Y lamenta que "capturalas en verán, cando xa se reproduciron, é como baldeirar o océano con caldeiros".

Nidos de avispa velutina en 2015-2016

Concellos con detección de nidos de avispa velutina

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