Xoán Vázquez Mao: "En el debate electoral hay que hablar de las infraestructuras pendientes"

La entidad que agrupa concellos gallegos y del norte luso, el Eixo Atlántico, lleva años reclamando más atención a las infraestructuras viarias y ferroviarias, a los puertos y los aeropuertos. A pocos días de la campaña del 23-J, su secretario xeral pone deberes a todos los candidatos
Xoán Vázquez Mao, secretario xeral del Eixo Atlántico. GONZALO GARCÍA
photo_camera Xoán Vázquez Mao, secretario xeral del Eixo Atlántico. GONZALO GARCÍA

Aunque la provincia de Lugo es la más necesitada en carreteras y ferrocarril, el secretario xeral del Eixo echa en falta mejoras en el tren gallego, más coordinación aeroportuaria y, sobre todo, exige a los políticos que no sean "sumisos" a Madrid.

¿Cuál es el diagnóstico del Eixo sobre la situación de las infraestructuras gallegas y del norte luso?
La parte positiva es que es mucho lo que se puede hacer porque la parte negativa es que nada es lo que se ha hecho y, por eso, en el debate electoral del 23-J hay que hablar de lo que mueve la economía, que son las infraestructuras. Y hay que hablar no sólo en los últimos cuatro años del gobierno socialista, sino también en los cuatro anteriores del gobierno popular. Y también hay que hablar de lo que va a ocurrir el año que viene en el que van a ser transferidas las cercanías que, para nosotros, tienen una importancia fundamental para Galicia y no ha habido de momento ningún movimiento de la Xunta, ni se ha presentado un plan ni se ha dialogado ni con alcaldes, ni con empresarios, ni con sindicatos y, por tanto, no sabemos nada.

Concrete. Si desde el Eixo Atlántico hubiese que hacer un mapa de prioridades ¿cuáles serían?
Galicia y el norte de Portugal, por su configuración rectangular, son un todo indivisible. La prioridad es una: el conjunto. La situación ahora mismo en el ámbito ferroviario tiene todos los escenarios en el norte. El norte es el que peor está. Y cuando hablamos del norte, estamos hablando de la conexión Ferrol-A Coruña, los dos puertos de aguas profundas de España (el tercero es Sines en Portugal), la conexión de Betanzos, punto intermedio entre Ferrol y A Coruña con Lugo, y la finalización de la variante de Rubián, el tramo Lugo-Monforte. Al mismo tiempo, es fundamental que esto se integre en el Corredor del Atlántico. Se debe hacer en este año, que la Comisión Europea ha abierto una ventana que solo se abre ciertos años. Si estas obras se integran en el Corredor del Atlántico contarán con una cofinanciación muy importante. Ese es el primer paquete de prioridaes, que es fundamental para el norte.
Luego, en el ámbito de la línea ferroviaria Ourense-Monforte, la prioridad está en la conexión Ourense-Lugo, que sí se está electrificando, pero nada sabemos de la variante Peares-Canabal. A pesar de que ambas variantes tienen estudios de impacto ambientales hechos, están metidos en cajones o no se han dado a conocer. Esto es lo que va a posibilitar que el AVE, cuando llegue, lo haga en tiempos razonables a Lugo y, por lo tanto, dinamice también el interior.

Con solo dos frecuencias de AVE a Ourense es como si no hubiera nada; hay 14 a Valencia, 17 a Sevilla y más de 20 a Barcelona

Por cierto, ¿le gusta el AVE que se ha configurado?
El problema es que no hay AVE. Hay dos frecuencias diarias a Ourense, que es como si no hubiera nada. Hay 14 a Valencia en cada sentido, 17 a Sevilla y más de 20 a Barcelona... pero solo dos a Ourense. Aquí lo fiamos todo a los trenes Avril. El gobierno actual no acaba de dar una fecha y se tiran la pelota entre Renfe y Adif. Nadie se compromete a decirnos qué número de avriles vendrán a Galicia. Con lo cual, cuando Renfe los entregue, pueden acabar yéndose al Mediterráneo y dejarnos con una o dos frecuencias diarias nada más.

Al menos parece que habrá salida sur hacia Portugal desde Vigo.
La salida sur de Vigo es lo único que se ha movido, por la presión nuestra también, pero sobre todo por la del gobierno portugués. Se ha dividido en dos subtramos. Se acaba de adjudicar la licitación del estudio informativo previo del tramo Vigo Porriño, y falta el tramo hasta la frontera portuguesa, pendiente de la definición conjunta hispano-portuguesa del nuevo puente sobre el Miño. Sabemos que irá al este de Valença y de Tui, cerca por lo tanto de la estación de Guillarey. En Portugal nos dicen que ellos lo van a poner sobre la mesa en el mes de enero o febrero del año próximo.

¿Qué carreteras echan de menos?
Algunas muy relevantes. Por ejemplo, ¿qué pasa con la finalización de la autovía entre Lugo y Santiago?, que es la que va a dinamizar todo el interior y ¿qué pasa con el tramo Melide-Arzúa? No se sabe nada. ¿O qué pasa con la autovía que viene desde León?, que es la que da servicio a todo el oriente gallego, por el Barco de Valdeorras, y que llega hasta Monforte y en Monforte debe proseguir hasta Ourense. Nada se sabe de todo esto porque solamente se está avanzado en la variante de O Barco.

Han criticado también el estado de conservación de la autovía Rías Baixas.
Es que es una cuestión de la que se habla muy poco. Se habla mucho de la reposición del viaducto que se cayó en la autovía de las Rías Altas, pero nada se está diciendo del estado en el que está la de las Rías Baixas, que hasta Benavente es un auténtico calvario, sencillamente porque no hay mantenimiento. El asfalto ya se ha comido, hay tramos que tienen baches y es una situación absolutamente inconcebible.

"Tenemos que conseguir que el mundo esté a una escala"

¿Por qué los aeropuertos gallegos no acaban de despegar?
Tenemos mucha suerte de que Oporto funcione bien como aeropuerto. Cuando vives en la periferia, el mundo no está a un vuelo, tenemos que conseguir que el mundo esté a una escala. Y por lo tanto tenemos que tener buenos enlaces a los aeropuertos ingleses, el Charles de Gaulle, el de Frankfurt, Milán, Estambul y, por supuesto, Madrid o Barcelona. Aquí el problema es la falta de entendimiento permanente entre los grandes partidos españoles, a los que les interesa mucho más la crítica que la búsqueda de soluciones. Hay que sentarse a una mesa y hacer algo que se empezó a hacer y no se terminó, que es la coordinación aeroportuaria. No podemos dejar que los aeropuertos se entreguen al juego de los localismos. Tendríamos que ir hacia aquello que ya se decía en tiempos de Fraga: un aeropuerto y tres terminales. Nosotros siempre hemos defendido el no confrontar los aeropuertos entre sí, sino planificarlos. Y sería ideal que en esa planificación se incluyera también al de Sa Carneiro.

Nosotros siempre hemos defendido el no confrontar los aeropuertos entre sí, sino planificarlos. Y sería ideal que en esa planificación se incluyera también al de Sa Carneiro

¿Cree que falta coordinación en la política portuaria?
Es evidente. Al igual que sucede en los aeropuertos, yo creo que habría que cambiar el modelo. En los puertos es verdad que hay participación de la ciudad, participan los empresarios, a diferencia de los aeropuertos, pero se sigue viendo al puerto como una contrapartida política por el modelo y sistema de elección de los presidentes. En Galicia tenemos cinco grandes puertos, pero también en proximidad hay dos grandes puertos lusos con una presidencia única, que son Viana do Castelo y Leixoes, muy bien gestionados, y que no están enfrentados entre sí. Cuando Leixoes llega a su tope, si no está desarrollada una ampliación, tienen a Viana para continuar esa ampliación. Además están ambos puertos perfectamente comunicados por tren, lo que no ocurre en el caso gallego. Y en Portugal tampoco hay enfrentamientos entre los puertos y los ayuntamientos, Yo creo que hace falta una política de maritimidad, unas consignas y unas ideas para desarrollar a través de los puertos. Y debería partir también de la Xunta. En Portugal sí la tienen desde el Estado y se ha demostrado muy eficaz.

"En Portugal no destruyen todo lo que hicieron los anteriores"

Sobre política energética ¿qué le pedirían al futuro Gobierno?
Bueno, lo primero es que deberíamos tener un órgano administrativo que gestionase la eurorregión, porque la inexistencia de este órgano está lastrando estas políticas que efectivamente hace tiempo que deberíamos haber diseñado conjuntamente. Después, se echa en falta un modelo energético. Y luego sería bueno que los grandes partidos llegaran a pactos de qué es lo que tiene que quedar fuera de la confrontación electoral.

¿En el escenario político actual ve posible llegar a pactos de Estado?
En las grandes cuestiones de la economía, por lo menos entre los grandes partidos, sí debería suceder. En Portugal no destruyen todo lo que hicieron los anteriores. Aprovechan lo bueno y cambian lo que opcionalmente cada uno decide.

¿Qué mensaje le trasladaría a los políticos a pocos días de las elecciones generales?
Que nos escuchen, que no pidan el voto a los ciudadanos pero luego sirvan en Madrid a los partidos. Y que nos hablen de sus compromisos con todas las infraestructuras de las que hemos hablado.