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miércoles. 05.10.2022
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El burro andaluz se reivindica

Algunos de los participantes en la iniciativa, junto a los seis asnos con los que peregrinan. EP
Algunos de los participantes en la iniciativa, junto a los seis asnos con los que peregrinan. EP
Un grupo de peregrinos, acompañados de seis asnos, llega a la comarca de Sarria haciendo
el Camino desde Ponferrada para visibilizar la situación de una raza en peligro de extinción

El Camino Francés es una senda que ofrece multitud de posibilidades, no solo por los parajes que lo componen, sino también por las numerosas iniciativas que en él se emprenden. Un ejemplo de ello es el proyecto llevado a cabo por la asociación Asnopral, que lucha por preservar la pura raza asnal andaluza, y que ha elegido la ruta jacobea para dar a conocer su proyecto.

Se trata de un linaje que en la década de los 70 contaba con cerca de 70.000 ejemplares, y en la actualidad se encuentra en peligro de extinción, con apenas 650.

Los miembros de la asociación Asnopral darán esta tarde una charla en el salón de plenos de Sarria para dar a conocer esta raza

Por ello, cuarenta personas llegadas desde Canarias, Madrid y Andalucía, acompañadas de seis burros de raza pura andaluza, decidieron calzarse las botas y andar los cerca de doscientos kilómetros que separan Ponferrada y Compostela. Eligieron este itinerario por dos motivos: el gran reconocimiento que tiene a nivel social -ya que lo que pretenden es que su iniciativa llegue al mayor número de personas posible y así conseguir ayuda para preservar la raza- y por el carácter religioso que caracteriza a la ruta.

Los participantes en esta travesía llevan trabajando juntos desde hace dos años. Antes lo hacían por separado pero ,"la raza estaba en declive y, o nos uníamos, o desaparecía", explica Antonio Coca, secretario de Asnopral y organizador de la iniciativa. Por ello, decidieron unir fuerzas y tratar de cuidar y mantener aquello con lo que muchos de ellos han crecido desde su infancia.

Se trata de personas que tienen profesiones diferentes: profesores, antropólogos, dentistas o veterinarios, pero todos están unidos en su tiempo libre por el mismo fin. El cariño que sienten por sus animales es tal que Kike, uno de los participantes, dejó su trabajo en Inglaterra porque no podía estar lejos de ellos. Lo que más destacan de su labor es "la unión y la transmisión de valores" y recuerdan que los burros son "funcionales, tienen fuerza y talla y además son muy dóciles".

Este martes llegaron a Triacastela y se hospedaron en el hostal Xacobeo. Este miércoles recalarán en Sarria donde ofrecerán una charla, as las 19.00 horas, en el salón de plenos del Concello, para después descansar en el albergue Oasis y la finca El Mayoral. Destacan la hospitalidad y la implicación de los negocios con los animales, ya que uno de los requisitos imprescindibles era que estos estuvieran protegidos y a buen recaudo. El próximo martes día 16 alcanzarán la Praza do Obradoiro acompañados de sus asnos y con la satisfacción de "haberlos puesto en el Camino".

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