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viernes. 30.09.2022
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Puertas del Camino: Roncesvalles

Iglesia de Santiago y capilla de Sancti Spiritus, en Roncesvalles. VIAMAGICAE
Iglesia de Santiago y capilla de Sancti Spiritus, en Roncesvalles. VIAMAGICAE
La virgen, el niño y los dos ángeles. Y, quizá sobre todo, la luz de un sol tenue sobre la piedra color tierra y noblemente antigua.

Dos son los pies sobre los que se sostiene Roncesvalles. Uno, el ser la primera etapa del Camino Francés en España; del camino navarro, pues hay otro ramal, el aragonés, que penetra por el puerto oscense de Somport. Y dos, la batalla de Roncesvalles, en el siglo VIII, construida sobre esa fértil mezcla que forman la historia, la leyenda y la literatura. Lo del Camino Francés a Santiago apenas merece explicación, solo recordar que son un poco menos de ochocientos los kilómetros a andar en treinta y dos etapas. De la batalla se habla a continuación.

La historia. La retaguardia del ejército de Carlomagno fue atacada y derrotada cuando se retiraba tras arrasar Pamplona. Carlomagno ya se había ido antes y esta parte de sus tropas la mandaba un tal Roldán; los atacantes eran, probablemente, una coyuntural alianza de vascones y musulmanes. La batalla no fue gran cosa, más bien una simple emboscada.

La leyenda. Roldán es convertido en sobrino de Carlomagno y en el gran héroe francés, que lucha fieramente contra cientos, miles de sarracenos y que, antes de morir, arroja su espada Durandarte al agua y toca su olifante (cuerno) para avisar a su tío de lo sucedido. Las leyendas hispanas ponen a Bernardo del Carpio como el héroe triunfador de la batalla y eliminan a los musulmanes de las tropas vencedoras.

La literatura plasma las leyendas. La canción de Roldán (siglo X) es el primer gran poema épico europeo y nuestro Cantar del Cid (siglo XII) le debe algunas cosas. Además de este poema, muchos romances hablan de Roldán y varios de Bernardo del Carpio. Es muy bonito el que empieza: "En París está doña Alda / la esposa de don Roldán".

El viajero va recordando todo esto cuando conduce por sinuosa carretera y cruza muchas veces sobre el río Erro, siempre señalado, lo mismo que le pasaba al río Valcarce antes de Villafranca del Bierzo; antes viniendo de Galicia, por la Nacional VI. Así, cuando llega a su destino, va perfectamente ambientado.

En un paisaje de media montaña, de praderas y bosques, Roncesvalles apenas es nada y, pese a formar ayuntamiento, tiene solamente 22 habitantes. Todo gira en torno al Camino y a la batalla. La iglesita de Santiago y, al lado, la capilla del Sancti Spiritus o silo de Carlomagno, de extraña forma y donde se dice que reposan los restos de muchos caballeros franceses. Y, sobre todo, el hospital de peregrinos y la colegiata, esta de un puro y primitivo estilo gótico y con un claustro por el que se accede a la marmórea tumba de Sancho el Fuerte.

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