El eólico alerta del parón en los montes gallegos en plena "guerra mundial" por la energía

La Ega advierte que Galicia queda en una posición "muy vulnerable", con más de 10.000 millones en inversiones en riesgo, mientras Alemania instaló en 2025 más de 5.400 MW renovables
Parque eólico. VN
Parque eólico. AGN

La Asociación Eólica de Galicia (Ega) redobla la presión ante el parón que afecta al sector. En un escenario en el que los datos del operador del sistema eléctrico Redeia revelan que la generación se contrajo un 7,7% el pasado año en Galicia, al alcanzar los 21.298 gigavatios/hora, mientras a nivel nacional la tendencia fue la contraria, con un crecimiento del 3,7%, con 272.194 GW/h, la patronal advierte del golpe a "la línea de flotación" del eólico. Y más teniendo en cuenta que con desde 2018 la generación cae un 32%. 

"El desierto que atraviesa el sector eólico desde la pandemia nos ha colocado en una posición muy vulnerable en un momento en que asistimos a una guerra mundial por la energía", avisa el colectivo que preside Manel Pazo, que constata que, entre tanto,  EE.UU. "capta el petróleo de Venezuela", Rusia "es el amo del gas" y China invierte "cantidades ingentes en renovables". 

En el radio europeo, la Ega constata que Alemania apura el despliegue de las energías limpias para reducir su dependencia externa, tramitando en 2025 unos 12.000 MW, "12 veces más de lo que se instala en España anualmente". Solo el año pasado, los germanos instalaron 5.414 nuevos MW. La Ega lo achaca a dos factores: "la determinación política" y una legislación que pivota sobre "el interés público superior de las renovables", en aplicación de la directiva europea de 2023. Otro ejemplo, es Reino Unido, que adjudicó 8 GW de nueva potencia eólica marina, con una inversión
de 15.000 millones de dólares.

El sector, en la cuerda floja en Galicia

En Galicia, la patronal advierte que hay promotores eólicos "que han entrado en serias dificultades" al no poder cumplir "sus compromisos" de suministrar energía verde a proyectos industriales. A esto se suman ya "deudas millonarias con proveedores". Otra derivada es que las fábricas de aerogeneradores "se ven obligadas" a mantener su cartera de pedidos en el extranjero. 

En esta tesitura, la Ega advierte que la comunidad "camina hacia atrás: desperdicia sus potenciales recursos eólicos, eleva su dependencia externa, encarece la factura de la luz y pone en peligro la salud pública". 

Con un centenar de proyectos bloqueados por el TSXG, que suman 3.000 MW, la Ega avisa que "tiramos por la borda" 6.300 millones en inversiones industriales y otros 4.000 millones del sector eólico. En términos de empleo, lamenta que, en lugar de aprovechar la oportunidad de generar 14.000 puestos, se está dando paso "a la emigración" e incluso "al cierre" de empresas.
En los primeros compases de 2026, la organización ve "demoledoras" las perspectivas y augura un mayor "retroceso industrial y económico". 

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