La UE activa el polémico pacto con Mercosur: "Gastariamos 150 millóns máis en alimentar o gando sen o acordo"
En una decisión que muchos daban por descontada por las presiones de potencias como Alemania, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, avanzó este viernes la aplicación, de forma provisional, del acuerdo entre la UE y los países de Mercosur, una respuesta estratégica del bloque a las políticas arancelarias de Donald Trump que, en Galicia, llevó a ganaderos y agricultores a sacar los tractores a las calles en Lugo y Ourense y a bloquear la A-52 durante un mes. Bruselas da el paso un día después de que Argentina y Uruguay ratificasen el pacto comercial, que Brasil y Paraguay refrendarán próximamente. Con todo, sus efectos no serán inmediatos, pues la tramitación llevará unos dos meses.
La CE incide en que el acuerdo crea un mercado de 720 millones de consumidores, "recorta miles de millones en aranceles" y augura que traerá "innumerables oportunidades" para las pymes del viejo continente. Es el caso del lácteo y el vino gallegos, que pueden hacerse con nuevos clientes para dar salida a sus excedentes de producción, como diagnostica Unións Agrarias.
En lo que toca a la carne de vacuno, foco de preocupación en el agro gallego, el marco limita en 99.000 toneladas anuales la entrada de viandas en el conjunto de los 27 socios comunitarios en los cinco primeros años del acuerdo y con un arancel del 7,5%. Un 45% llegará en formato congelado y el resto, en fresco. "É o equivalente a apenas o 1,5% do mercado europeo", señaló este viernes en declaraciones a AGN el secretario general de UU.AA., Roberto García, que incide en que los dos primeros años de aplicación van a estar marcados "pola inseguridade" jurídica. Y es que falta que el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) se pronuncie, después de que la Eurocámara votase en enero a favor de remitir el polémico acuerdo a la institución judicial para que revise si es compatible con los tratados comunitarios y si deben pronunciarse los parlamentos nacionales.
Von der Leyen explicó que el acuerdo se aplica ahora "provisionalmente" toda vez que el Consejo Europeo autorizó a la CE a desplegarlo "a partir de la primera ratificación por parte de un país integrante del Mercado Común del Sur". La activación será provisoria hasta que la Eurocámara dé su aprobación, un trámite que depende del veredicto del TJUE. Convencida de que "es uno de los acuerdos comerciales más trascendentales de la primera mitad de este siglo", recalcó que "Europa se fortalece y gana independencia", con este nuevo marco y auguró que "los trabajadores y ciudadanos" europeos deberían percibir los beneficios "cuanto antes". "Se trata de resiliencia, de crecimiento y de que Europa forje su propio futuro", aseveró desde Bruselas.
Las salvaguardas: atentos a si los precios caen más de un 5%
"Agora toca o ensaio-error", indicó García, que recuerda que se pondrá a prueba la efectividad de las cláusulas de salvaguarda y quedará demostrado "se os efectos tan perniciosos" denunciados "e os medos" que rodean el pacto comercial tienen fundamento. "Veremos se as ferramentas de control son suficientes ou toca arbitrar algunha máis por parte da UE".
Al margen del techo fijado a la entrada de carne, el convenio establece como umbral de alerta que permitiría paralizar la importación la detección de una caída de precios del 5% de productos agrícolas sensibles, como la ternera, el pollo, los huevos o el azúcar para proteger a los agricultores europeos. Cuando se notifique una situación de este cariz, la CE tendrá hasta cuatro meses para resolver la investigación, aunque en casos urgentes podrá adoptar medidas provisorias en un plazo de 21 días. Además, el Ejecutivo comunitario deberá informar cada seis meses al Parlamento y al Consejo de la evolución de los mercados. Al margen de los controles que ejecutará la UE en las partidas que entren para el consumo, los países de Mercosur también deberán hacer inspecciones en origen, al igual que los agentes exportadores. "Calquera que queira mandar carne a Europa terá que cumprir", advierte García. El foco se pone en la presencia de pesticidas y hormonas de engorde, como las detectadas por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la CE en una partida de carne procedente de Brasil. La UE publicó esta semana una auditoría advirtiendo al país carioca de que no reúne las garantías suficientes para la exportación.
"Gastariamos 150 millóns máis en alimentar o gando sen o acordo"
Con la vista puesta en los 750 millones que el agro gallego desembolsa al año para importar soja y otros granos para alimentar al ganado, el secretario general de UU .AA ., Roberto García, incidió este viernes en que, sin el acuerdo con Mercosur, tocaría "abonar xa máis de 150 millóns a maiores" para surtir las granjas por los aranceles de Estados Unidos. "Estamos desenvolvendo un sentimento máis basado no medo que en datos reais", auguró.
Alineado con la Coordinadora Europea Vía Campesiña, el SLG se mostró preocupado por que la Comisión Europea avance en la implantación del pacto "ignorando a Eurocámara e as voces dos labregos".
Galicia responde con un refuerzo de los controles y un observatorio propio de precios
Aunque el despliegue del acuerdo comercial no es inmediato —la UE y los países de Mercosur tienen por delante una serie de trámites que incluyen el intercambio de notas verbales, tras lo cual el pacto sería de aplicación pasados dos meses de esa comunicación—, la Xunta prevé demandar a las autoridades europeas las máximas garantías para que los productos que lleguen de los nuevos socios comerciales cumplan las mismas condiciones que los gallegos.
Junto al mantenimiento de los fondos de la PAC, es uno de los asuntos que la próxima semana abordará el presidente en su viaje a Bruselas con la conselleira de Medio Rural, María José Gómez. "Imos para falar de todo isto coas máximas autoridades europeas", avanzó este viernes Alfonso Rueda.
El 12 de febrero, Xunta, Asaga y UU.AA. ratificaron una declaración conjunta para demandar un plan reforzado y verificable de controles en frontera y auditorías en origen, además de exigir que se reconozca que se pueden producir daños limitados a una zona geográfica concreta, como Galicia. En paralelo, el Gobierno gallego aprobó en enero medidas como la activación de controles específicos sobre productos importados —comprobando la presencia de sustancias no permitidas, las condiciones sanitarias y el etiquetado—, además de poner en marcha el Observatorio de Prezos de Galicia.
El ministro de Agricultura, Luis Planas, incidió este viernes en que el acuerdo "es una gran oportunidad" para el campo español.

