Los controles de la Xunta no detectan una entrada masiva de leche foránea que pueda derribar precios
La Consellería do Medio Rural vigila que las cisternas que llegan de países como Portugal no supongan una competencia desleal con perjuicios para los ganaderos y los consumidores
Después de que la bajada sustancial de los precios de la leche promovida por las industrias que operan en Galicia, justo en plena escalada de los costes de producción de las granjas por la guerra en Oriente Medio, frustrase la época dulce que vivían las ganaderías, las organizaciones agrarias se pusieron en pie de guerra. UU.AA. abrió la ola de protestas denunciando la llegada "masiva" de leche en cisternas procedentes de Portugal o Francia con destino a las plantas de diversas industrias a unos "prezos de saldo" que no cubrirían los costes de producción.
Ante la disputa abierta, la Xunta se comprometió a vigilar si se está produciendo una entrada de excedentes de leche desde otros países en unas condiciones que pudieran generar competencia desleal y tumbar los precios que cobran los productores gallegos. La Consellería do Medio Rural señala que ese refuerzo inspector se activó la semana pasada sin que, al menos de momento, se hayan observado situaciones anómalas. "Si que constan algunhas entradas [de leche foránea], pero en ningún caso son masivas, son volumes que por agora non poden distorsionar o mercado", traslada el director xeral da PAC e do Control da Cadea Alimentaria, Juan José Cerviño.
Recuerda que siempre ha entrado leche del exterior a un país deficitario como España, donde la producción no basta para cubrir el consumo y el 25% se importa. La clave está en ver si la importación crece con fuerza y genera un perjuicio a las granjas gallegas, una situación que por ahora no parecen reflejar las inspecciones. "O que estamos controlando é que non haxa unha entrada masiva para substituír con prezos máis baixos o leite de aquí e tirar moito o seu prezo", indica.
Calviño señala que sí entra materia prima a precios "máis baratos dos que temos aquí" porque "agora mesmo en Europa está sobrando leite" y, además, el precio medio de la leche en origen en España está más alto que en el resto de los principales países productores de la UE. En todo caso, incide en que "o importante" es que la importación "non distorsione o mercado". "O que estamos mirando é que non veña leite tan barato como para non cubrir os custos de produción. Por máis barato que estea en Portugal ou Francia, non poden entrar aquí a prezos de derribo".
¿Cómo funcionan los controles de Medio Rural?
Los inspectores actúan tanto en las industrias como en la distribución. El trabajo que realizan en las plantas de las empresas transformadoras se centra en pedir y analizar las entradas de leche y también sus movimientos dentro de la industria. A partir de esa información, además de comprobar si llegó materia prima de otros países y el volumen, tienen la posibilidad de saber si se produjo una mezcla de leche procedente de granjas gallegas con otra llegada de fuera.
En los puntos de venta seleccionan productos y, a través del número de lote, piden a la industria "saber con que leite se fabricaron" para comprobar que no exista engaño al consumidor con información como el origen. Los productos que lleven materia prima de otros países europeos deben indicar en el envase que tienen origen UE y no pueden situarlo en España. Vigilar la trazabilidad permite dar con posibles fraudes. Cerviño indica que los productos con el sello Galega 100% tienen un plus de seguridad en ese sentido.
"Non se pode cargar toda a baixada dos prezos aos produtores"
El director xeral da PAC e do Control da Cadea Alimentaria, Juan José Cerviño, ve "desproporcionada" la bajada de precios planteada por la industria en los contratos que ya se están renovando, que se situará en el torno de los 7 céntimos por litro de media. "A industria e a distribución non poden cargar ao sector produtor todo o peso da baixada que hai no mercado mundial. Apelamos á corresponsabilidade de todos os elos da cadea".
El representante de la Xunta esgrime que otros países europeos en los que baja la leche son excedentarios mientras aquí "necesitamos leite" y que el descenso de precios ha sido "máis paulatino".
La Xunta vigilará que los nuevos contratos se ajusten a lo que dicta la ley de la cadena alimentaria. "Miraremos que estean todas as cláusulas, que se cumprira o prazo mínimo entre a presentación da oferta e a firma do contrato, que o gandeiro rexeitara ofertas de máis dun ano de maneira fehaciente –los contratos se renuevan en esta ocasión por cuatro meses– e tamén estaremos atentos a que non consten cláusulas abusivas para o produtor", explica Cerviño.