La Xunta quiere gestionar el pazo de Meirás y se sumará al recurso para que no se pague a los Franco
La Xunta ha comunicado a la Abogacía General del Estado que, tras analizar la cuestión con los servicios jurídicos autonómicos, "procede" presentar recurso contra la sentencia del Tribunal Supremo que reconoce que el pazo de Meirás es propiedad pública pero, a la vez, debe compensarse a la familia Franco por haber sido propietarios de buena fe del palacete tras la muerte del dictador. Además, trasladó al Gobierno su "intención" de "facerse cargo da xestión" del mismo.
Alfonso Rueda informó este lunes, tras la reunión semanal del Consello da Xunta, que la Administración autonómica ha reiterado al Ejecutivo central –en cuyas manos deja la iniciativa de llevar adelante el recurso contra una indemnización que los herederos de Francisco Franco calculan en un mínimo de 800.000 euros– que, "unha vez quede resolta" judicialmente la situación del pazo, se tienen que permitir, lo antes posible, "as visitas na totalidade do edificio".
Y para ello, aparte de instar al Gobierno a llevar a cabo las obras necesarias para "garantir a súa conservación", defiende que la Xunta debe ser quien administre la propiedad, bajo fórmulas como una "cesión" o una "transferencia da titularidade", ejemplificó. "Habería que falalo".
"Adaptar" el criticado plan de usos de 2020 para que "reflicta todo"
El presidente gallego explicó que la intención de su Gobierno es "renovar e adaptar ás novas circunstancias" el plan de usos del pazo presentado a finales de 2020.
Precisamente, se trata de un documento que recibió críticas al considerar que se centraba en poner en primer plano la figura de la escritora Emilia Pardo Bazán, quien mandó construir el inmueble, a costa de difuminar el componente relacionado con la memoria histórica y el expolio franquista, relacionado con su adquisición fraudulenta en 1941, tras la Guerra Civil.
Preguntado al respecto, Rueda admitió que el hecho de que hayan transcurrido más de cinco años desde la aprobación del plan "pode obrigar a algunha reformulación", pero insistió en que "la idea" de la Xunta es "facer honra e poñer de manifesto toda a traxectoria do pazo", que "ten unha longa historia" que "está vinculada á condesa de Pardo Bazán" y "tamén" a la memoria histórica.
"Queremos que ese plan de usos reflicta todo, unha cousa non pode ser excluínte da outra e todo ten que ter cabida", resumió el presidente gallego, que consideró que la sociedad gallega también será "plural e abierta" para "disfutar" de este lugar "sendo fiel a toda a súa historia".
La hoja de ruta del plan de 2020 se sostenía, según la Consellería de Cultura, sobre tres principios: garantizar la apertura de las Torres de Meirás a toda la ciudadanía, revitalizar un espacio único de gran valor histórico y cultural declarado Bien de Interés Cultural y recobrar "o sentido orixinal" del inmueble deturpado por el franquismo, convirtiéndose en un espacio que resalte la importancia de la mujer en la creación intelectual y en particular el legado de Emilia Pardo Bazán, explicando al mismo tiempo "a historia completa" del pazo, incluida toda la etapa y el proceso por el que se convirtió en residencia estival del dictador, y reivindicando el entendimiento, la concordia y los valores democráticos.
"Non queremos que sexa o pazo de Franco, senón o Pazo de Emilia Pardo Bazán, da concordia, da cultura e da democracia porque os galegos non debemos vivir de costas ao pazo nin avergonzarnos do seu pasado, senón reivindicalo como un espazo de cultura, de concordia e de visibilización da igualdade", argumentó el conselleiro Román Rodríguez.

